El oficialismo negocia en el Senado la reforma electoral con el objetivo de eliminar las primarias, al menos para 2027, y ganar en primera vuelta. La estabilidad cambiaria y el antecedente de 2019 son factores clave en la estrategia.
El proyecto de reforma electoral impulsado por el Gobierno de Javier Milei, que espera tratamiento en el Senado, está vinculado a la campaña por la reelección. El objetivo central es evitar que se realicen las elecciones primarias (PASO) en 2027, según informaron fuentes oficiales a iProfesional. La medida busca prevenir sobresaltos en la economía y procurar un triunfo en primera vuelta.
En el Senado no se cuenta con los 37 votos necesarios para eliminar definitivamente las PASO, como propone el proyecto. La alternativa que evalúa el Gobierno es suspenderlas solo para 2027, como ya se hizo en 2025, pero requiere la misma mayoría. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, aceleró la negociación con gobernadores, entre los cuales hay varios dispuestos a apoyar esta segunda opción. Este lunes, el gobernador de San Luis, Claudio Poggi, expresó su respaldo.
El oficialismo comenzó a prometer a algunos gobernadores que no presentarán listas fuertes de La Libertad Avanza (LLA) en sus distritos. También se evaluó la posibilidad de habilitar las «listas colectoras» o «adhesiones» en la reforma electoral, para que los candidatos a diputados provinciales puedan sumarse a la candidatura de Milei. La condición básica, según fuentes de Casa Rosada, es que la alianza contribuya a la reelección del Presidente.
La estrategia de evitar el balotaje responde a encuestas públicas y privadas que indican que entre un 44% y un 54% de los votantes no apoyaría la reelección de Milei, motivados por la caída del poder adquisitivo y el humor negativo sobre la economía. Consultoras como Casa Tres, Management&Fit y Equipo Mide registraron estos datos. Los estrategas electorales del oficialismo consideran riesgoso ir a un balotaje y apuestan a ganar en primera vuelta, para lo que se necesita el 45% de los votos o el 40% con diez puntos de diferencia sobre el segundo.
Las mismas encuestas indican que Milei tiene mayor intención de voto individual que cualquier referente opositor, debido a la división de la oferta electoral opositora. Un balotaje, que obliga a elegir entre dos opciones, podría aglutinar al electorado opositor, lo que representa un riesgo para el oficialismo.
En sectores del peronismo de la provincia de Buenos Aires, donde Axel Kicillof se perfila como candidato presidencial, reconocen que la suspensión de las PASO complica al peronismo, pero lo ven como una muestra de «miedo» en el oficialismo. «Cuando los gobiernos empiezan con estos toqueteos, es que ya tienen un problema político», declaró a iProfesional un operador electoral del peronismo bonaerense.
Otro motivo para suspender las PASO es evitar que el clima electoral afecte la estabilidad financiera. El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó la semana pasada un programa para cubrir vencimientos hasta fines de 2027. El Gobierno teme que las primarias generen volatilidad cambiaria, tomando como antecedente las PASO de 2019, cuando la fórmula Macri-Pichetto quedó segunda y se desató una corrida cambiaria. «Por supuesto que preocupa ese antecedente y es una razón más para terminar con las PASO», afirmó un legislador oficialista.
El desdoblamiento electoral en la provincia de Buenos Aires es otro factor clave. En 2025, Kicillof adelantó las elecciones legislativas provinciales y el peronismo se impuso por 14 puntos, lo que generó descontrol financiero antes de las nacionales. El Gobierno recurrió a la ayuda del Tesoro de Estados Unidos para calmar al mercado. En el «kicillofismo» dejan trascender que si se eliminan las PASO a nivel nacional, se inclinarían por separar la elección provincial.
El futuro de la reforma electoral depende de las negociaciones que lleva adelante Francos con los gobernadores. Gobernadores como Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones) y Claudio Poggi (San Luis) ya anticiparon su apoyo a la suspensión de las PASO. Sin embargo, aún no se asegura su aprobación, con resistencias incluso entre aliados como Alfredo Cornejo (Mendoza).
