El índice se sitúa en 435 puntos, mientras analistas y el equipo económico discuten sobre el momento más adecuado para una emisión de deuda soberana en Wall Street.
El riesgo país de Argentina se ubica en 435 puntos básicos, consolidándose cerca del umbral de los 400. En este contexto, el mercado especula sobre una posible «fase 5» del plan económico del ministro de Economía, Luis Caputo, que implicaría el regreso a los mercados internacionales de crédito.
En las últimas horas, Caputo se refirió a las críticas de analistas que sugieren una emisión de deuda en Wall Street. «Desde que los bonos rendían 12% que varios analistas y gente de mercado repetían ese argumento, sin ninguna mala intención, pero pensando más en el pasado», afirmó el ministro en su cuenta de la red social X. Agregó: «Siempre expliqué lo mismo: cuando la macroeconomía está en orden, el paso del tiempo juega a favor, no en contra».
Caputo no brindó precisiones sobre un eventual regreso a Wall Street. Ayer, el Banco Mundial aprobó una garantía por 2.000 millones de dólares para la Argentina, en línea con la estrategia del Palacio de Hacienda de evitar el mercado internacional. No obstante, desde la institución señalaron que la estrategia oficial debería considerar el retorno a los mercados internacionales.
Entre los analistas, persiste la opinión de que una emisión en el exterior sería beneficiosa. Miguel Kiguel, economista y titular de la consultora EconViews, sostuvo: «Si Argentina hubiera salido en enero con un monto pequeño (digamos unos 2.500 millones de dólares) es muy probable que el riesgo país sería aún mucho menor y ciertamente bastante debajo de Ecuador». Actualmente, el riesgo país de Ecuador se sitúa en 378 puntos, frente a los 435 de Argentina.
El debate se intensifica a medida que se acercan los vencimientos de deuda, especialmente los concentrados en 2027, año que coincidirá con un calendario electoral. En el equipo económico afirman que no existe urgencia por regresar a Wall Street y que la prioridad es fortalecer las reservas internacionales, consolidar la desinflación y reducir el riesgo soberano. Confían en el apetito de inversores locales en licitaciones de deuda y en colocaciones de obligaciones negociables (ON) de empresas.
La pregunta central sigue sin respuesta oficial: cuál es el nivel de riesgo país que llevaría a Caputo a autorizar una emisión internacional. Hasta el momento, el ministro evita fijar un número.
