El gremio que lidera Sergio Palazzo envió una carta al embajador Eyal Sela para que interceda ante Eduardo Elsztain, presidente del Banco Hipotecario, por el cierre de sucursales y la pérdida de puestos de trabajo.
La Asociación Bancaria, a través de su secretario General, Sergio Palazzo, remitió un comunicado a la Embajada de Israel en la Argentina en el que solicitó la intervención del embajador Eyal Sela ante Eduardo Elsztain, presidente del Banco Hipotecario S.A., por el cierre de sucursales y la reducción de personal.
En la carta, Palazzo afirmó que “la empresa que conduce el sr. Elsztain ha dispuesto así, sin más, la eliminación de fuentes de trabajo no obstante el hecho de que el Banco Hipotecario está en una buena situación económica”. El dirigente sindical calificó la medida como una política de ajuste que incluye el cierre de sucursales en todo el país.
Según fuentes sindicales citadas por el medio iProfesional, las sucursales que se prevé cerrar son las de Tandil, Luján, Junín, San Francisco (Córdoba) y Tigre. En el caso de Tigre, se anunció la reubicación del personal, mientras que en las restantes se estaría negociando la salida de los trabajadores.
Palazzo sostuvo que “es evidente que en este caso se ha privilegiado un fuerte afán de lucro, sacrificándose a la vez la más elemental responsabilidad social empresaria hacia los trabajadores y hacia las comunidades afectadas”. Además, solicitó al embajador una “intervención personal” para “reparar el gran daño laboral causado”.
El Banco Hipotecario es una sociedad anónima de capital mixto. El Estado Nacional, a través del Banco de la Nación Argentina y la ANSES, posee aproximadamente el 60% de las acciones. El 40% restante está en manos del grupo inmobiliario IRSA, presidido por Eduardo Elsztain, quien también preside el directorio de la entidad crediticia.
Desde la dirección del Banco Hipotecario no se emitió una comunicación oficial sobre el conflicto, aunque fuentes de la entidad señalaron que la mayoría de las gestiones de los clientes se realizan por home banking y que la presencialidad del personal disminuyó, por lo que sostener la estructura edilicia implica costos impositivos, de servicios y alquileres.
Palazzo declaró que el gremio ya realizó medidas de fuerza en el Banco Hipotecario, el Banco Central, Supervielle y Santander. En el caso de Santander, también se recurrió a la Embajada de España. El dirigente afirmó que las patronales “aprovechan para reducir personal, subiéndose además a la Ley de Modernización Laboral recientemente aprobada”.
“Venimos haciendo las denuncias ante la secretaría de Trabajo y el ministerio de Capital Humano y como única respuesta hemos tenido la convocatoria a reuniones que no llegaron a ningún acuerdo”, agregó Palazzo.
