La Paz fue escenario este lunes de enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, con uso de gases lacrimógenos y petardos. Se reporta un herido y al menos 15 puntos de bloqueo en rutas de acceso a la capital boliviana.
La Paz, la capital administrativa de Bolivia, registró este lunes una jornada de protestas con enfrentamientos entre manifestantes y efectivos de seguridad. Según reportes oficiales y de prensa, las fuerzas de seguridad emplearon gases lacrimógenos para dispersar a columnas de manifestantes que intentaron aproximarse a la Plaza Murillo, donde se ubica el Palacio de Gobierno. Se reportó al menos un manifestante herido.
Los manifestantes, según las mismas fuentes, respondieron con petardos, palos con clavos y explosivos caseros. El viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, calificó esas acciones como «delincuenciales» y advirtió que los responsables serán procesados penalmente.
El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, confirmó que se emitió una orden de aprehensión contra Mario Argollo, secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB). La medida se basa en informes de inteligencia y denuncias del Ministerio de Gobierno por presunta instigación a la violencia.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, afirmó que grupos radicales, como los denominados «Ponchos Rojos», habrían recurrido al uso de armas de fuego y estarían realizando llamados a una «guerra civil».
Las protestas comenzaron con la exigencia de un aumento salarial del 20% para los trabajadores y derivaron en el pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió el cargo hace seis meses. El mandatario llamó al diálogo el pasado fin de semana, propuesta que fue rechazada por los líderes de la protesta, quienes sostienen que solo la renuncia presidencial puede desactivar el conflicto.
Se estima que existen al menos 15 puntos de bloqueo en las rutas principales que rodean La Paz y El Alto. Esta situación ha generado desabastecimiento de combustible, alimentos y medicinas en la capital boliviana, según reportes de medios locales.
El expresidente Evo Morales se mantiene refugiado en la región del Chapare debido a una orden de captura vigente por una causa de corrupción de menores. Los grupos movilizados responden mayormente a organizaciones que durante años fueron la base electoral y de poder del Movimiento Al Socialismo (MAS), partido que Morales fundó.
