Mientras el Gobierno acelera la ley de Amnistía para cambiar la agenda, Podemos y Sumar marcan diferencias y exigen medidas contra la corrupción.
Pedro Sánchez enfrenta una nueva semana con el desafío de recuperar la iniciativa política, en un contexto marcado por el caso Koldo García y José Luis Ábalos. Según publicó LPO, la orden del presidente ha sido impulsar la aprobación de la ley de Amnistía, una normativa que la coalición esperaba tener cerrada pero que Junts postergó al rechazarla en primera votación. La paradoja es que la amnistía, que durante meses fue un dolor de cabeza para los socialistas, ahora se presenta como un activo para eclipsar el escándalo de corrupción.
Ante esta situación, los aliados del PSOE han comenzado a desmarcarse. Podemos afirmó que el PSOE es el principal responsable del caso Koldo al haber nombrado como ministro de Transporte a José Luis Ábalos, quien designó como asesor a Koldo García. La co-portavoz María Teresa Pérez exigió que Ferraz devuelva el dinero “robado” por esta presunta trama en la compra de mascarillas, “incluso respondiendo con su propio patrimonio”. Pérez denunció que la corrupción es una “práctica bipartidista” y que tanto PP como PSOE buscan “chivos expiatorios”.
Por su parte, la vicepresidenta segunda y líder de Sumar, Yolanda Díaz, propuso modificar la normativa para que no se puedan conceder indultos en casos de corrupción y reducir los aforamientos en España. “Hay que ser implacables contra la corrupción venga de donde venga”, subrayó Díaz tras reunirse con su grupo parlamentario. Además, anunció la creación de un “Consejo de Prevención de la Corrupción” independiente, especializado y con recursos suficientes, siguiendo recomendaciones del GRECO.
Díaz también adelantó que Sumar apoyará todas las comisiones de investigación “sin mirar el color” de la corrupción, y que impulsará cambios normativos inmediatos, como modificar la ley del indulto. Mientras tanto, el PP ha salido a pedir la dimisión de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y el PSOE busca que el portavoz del PP, Miguel Tellado, declare en el Congreso.
Por último, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se sumó a las críticas y se mostró a favor de investigar a Carles Puigdemont por terrorismo, calificando lo sucedido como “muy grave”.
