El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asegura que el caso Koldo es un hecho puntual y que su gestión demuestra un compromiso con la transparencia, en contraste con la actuación del PP durante la etapa de Mariano Rajoy.
Pedro Sánchez ha reconocido en privado que el caso Koldo «es grave», pero sostiene que se trata de un «caso aislado» y no de una corrupción «generalizada» como la que atribuye al Partido Popular. Así lo ha manifestado el presidente del Gobierno a los periodistas que lo acompañan en su gira por Brasil y Chile, según publica El País.
«Lo que hay que hacer es atajarlo y dimensionarlo. Este Gobierno ha hecho mucho a favor de la ejemplaridad en política. No hay corrupción sistémica como con el PP. Aquí, los tiempos de M. Rajoy se han acabado», señaló Sánchez. Agregó que su respuesta ha sido «contundente» y que demuestra que «no tenemos nada que ver con lo que hizo el PP». En ese sentido, mencionó que el PP «atacaba a los jueces, espiaba a los denunciantes» y «utilizó a la policía para investigar a quien denunciaba, como vimos en el caso Kitchen».
Como ejemplo de su actuación, el presidente destacó el pedido de dimisión a José Luis Ábalos, exministro de Fomento y ex secretario de organización del PSOE, por su «responsabilidad política» en el caso, así como la apertura en el Congreso de una comisión de investigación para revisar todas las contrataciones públicas durante la pandemia.
En tanto, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, se negó a dimitir y cargó contra el portavoz del PP, Miguel Tellado, a quien calificó como «el único que aparece en el sumario». Sánchez la respaldó: «Ha dado explicaciones. Su Administración reclamó el dinero. Es el Gobierno del PP el que ha hecho decaer esa reclamación y tendrá que dar explicaciones. Tiene todo mi apoyo».
Finalmente, Sánchez afirmó que «la oposición está en una campaña de intoxicación que pasa incluso por mi mujer. Justo ahora que se cumplen 20 años del bulo del 11-M, vemos que la derecha usa la intoxicación como forma de hacer política».
