El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó los alcances del nuevo régimen de incentivos que busca atraer inversiones en sectores no desarrollados localmente, como baterías de litio y energías renovables.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ofreció este viernes una conferencia de prensa en Casa Rosada para detallar los lineamientos del denominado «Súper RIGI», un régimen de incentivos fiscales que el Gobierno planea enviar al Congreso. Según explicó, la iniciativa surge de la necesidad de «generar mayores beneficios impositivos para promover una industrialización más profunda de los recursos del país».
Caputo señaló que el nuevo esquema está destinado a «englobar todos esos sectores o industrias que hoy no existen en Argentina», con el objetivo de atraer inversiones, fomentar el empleo, aumentar las exportaciones e incrementar la recaudación fiscal mediante la creación de nuevas actividades productivas. Entre los sectores mencionados se encuentran la fabricación de baterías de litio, autos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas y la cadena de valor del uranio.
De acuerdo con fuentes cercanas al Gobierno, el «Súper RIGI» presentará diferencias significativas respecto al régimen actual. La tasa del impuesto a las Ganancias para las empresas incluidas será del 15%, en lugar del 25% que contempla el RIGI vigente. En materia de amortización acelerada, se permitirá deducir el 60% de la inversión en el primer año, el 20% en el segundo y el 20% restante en el tercero.
Otro punto destacado es la exención de aranceles a la importación para todo lo vinculado a la producción de bienes incluidos en el régimen. «Hoy en el RIGI estas excepciones básicamente son para los bienes de capital, pero hay algunos que tienen diferente nomenclatura, entonces a veces hay alguna zona gris que tenemos que debatir», explicó Caputo. Además, se eliminarán totalmente los aranceles de exportación para los productos comprendidos.
En cuanto a los impuestos provinciales, las provincias que adhieran al régimen no podrán cobrar Ingresos Brutos por encima del 0,5%. También se establecerá que no se puedan cobrar tasas municipales vinculadas a las ventas, que según el ministro «terminan siendo más bien un impuesto que una contraprestación».
El régimen no se limitará a sectores como minería o hidrocarburos, sino que se sumarían agro, pesca y forestación. El monto mínimo de inversión para acceder a los beneficios aún no está definido, aunque Caputo aclaró que la cifra se fijará antes del envío del proyecto al Congreso. Tampoco se ha determinado si las empresas que ya se adhirieron al RIGI original podrán migrar al nuevo esquema.
El RIGI actual fue creado a través de la Ley Bases de 2024 para atraer proyectos de gran escala en energía, minería, infraestructura e industria. Hasta fines de abril, el monto total ingresado al RIGI alcanzó los 94.965 millones de dólares, entre iniciativas aprobadas y en evaluación. Los proyectos aprobados suman 27.210 millones de dólares, mientras que 22 proyectos pendientes totalizan inversiones por 67.755 millones. El régimen exige un mínimo de inversión de 200 millones de dólares, ofrece 30 años de estabilidad fiscal y jurídica, y el plazo de adhesión vence en julio de 2027, prorrogable.
