Chevron invertirá más de u$s10.000 millones en Vaca Muerta bajo el RIGI, mientras Loma Negra paraliza su principal horno por la caída de la construcción. La economía argentina muestra dos caras: auge exportador y estancamiento interno.
Chevron pone u$s10.000 millones en Vaca Muerta mientras Loma Negra apaga su principal horno hasta fin de año. Esa distancia resume bastante bien la economía argentina de hoy: por un lado avanzan los sectores que prometen exportaciones, inversión y dólares; por el otro, la industria y la construcción ligadas al mercado interno siguen mostrando una recuperación incompleta.
La señal más fuerte del día llegó desde el bloque exportador. Luis Caputo confirmó que Chevron presentará un proyecto de inversión por más de u$s10.000 millones en la Argentina bajo el RIGI, en una nueva apuesta de largo plazo sobre Vaca Muerta. Para el Gobierno, ese tipo de anuncios es central: energía, minería e infraestructura concentran la mayor parte de los proyectos que busca atraer la actual estrategia económica.
El trasfondo es claro. Vaca Muerta se consolidó como el principal motor energético del país y el sector hidrocarburífero ya se perfila como una fuente clave de divisas para los próximos años. La producción total de petróleo alcanzó los 890.000 barriles diarios y la balanza comercial energética dejó en 2025 un superávit récord de u$s7.829 millones.
Ese impulso no aparece solo en las inversiones anunciadas. En marzo, la producción minera argentina alcanzó su nivel más alto desde que comenzó el registro oficial en 2017. El Índice de Producción Industrial minero trepó 10,4% interanual y acumuló su sexta mejora mensual consecutiva, impulsado por tres pilares: el petróleo de Vaca Muerta, el carbonato de litio y la sal. El litio subió 70,2% interanual, la extracción de sal avanzó 138,7% y la salmuera 142,1%. Al mismo tiempo, la producción de petróleo creció 16% y el segmento no convencional concentrado en Vaca Muerta saltó 33,7%.
Pero del otro lado de esa foto, la economía más atada al mercado interno sigue trabada. Loma Negra mantendrá paralizado hasta fin de año el horno principal de su planta L’Amalí, en Olavarría, por acumulación récord de stock y desplome de la actividad en la construcción. En abril, los despachos de cemento cayeron 12,7% interanual y en la planta habría más de 700.000 toneladas de clínker acumuladas.
La otra señal de alarma llegó desde Tierra del Fuego. La electrónica local enfrenta el doble golpe de las importaciones y el consumo débil. Entre enero y febrero, la fabricación electrónica se contrajo 54,8% interanual y el empleo fabril cayó 20,7% en el arranque de 2026 frente al mismo período del año pasado. En ese contexto, BGH paralizará su producción por al menos un mes y medio, con impacto sobre unos 600 empleos directos y casi 1.000 indirectos. Se informaron recortes en Mirgor, el cierre de KMG y la quiebra de Aires del Sur, donde 140 trabajadores fueron desvinculados.
En síntesis, entran proyectos y dólares en los sectores exportadores, pero la industria y la construcción todavía muestran que la recuperación no llega pareja al empleo ni a la demanda.
