El Gobierno enfrenta pagos al FMI por unos 13.500 millones de dólares entre 2026 y 2027. La estrategia incluye licitaciones de bonos, acuerdos con multilaterales y la expectativa de un desembolso de 1.000 millones de DEG.
La estrategia del equipo económico para afrontar los próximos vencimientos de deuda externa con organismos internacionales incluye licitaciones de bonos, acuerdos de garantía con organismos multilaterales y la expectativa de un desembolso de unos 1.000 millones de dólares en DEG del FMI por la aprobación de la segunda revisión del acuerdo.
Pese a que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) sumó el jueves pasado unos 207 millones, totalizando unos 7.000 millones de dólares de compras en lo que va del año, el pago al FMI por 820 millones de dólares significó una baja de las reservas internacionales brutas, que cerraron la semana en unos 44.480 millones de dólares.
En ese contexto, el país acordó una nueva meta de acumulación de reservas de al menos 8.000 millones de dólares en 2026, en un esquema que combina compras en el mercado con financiamiento externo. Una parte relevante de las divisas adquiridas por el BCRA se destinó en lo que va del año al pago de vencimientos de deuda, una dinámica que el Gobierno busca revertir en los próximos meses.
La gran incógnita de los operadores del mercado local y de Wall Street es cómo hará en el futuro el ministro de Economía, Luis Caputo, para afrontar los vencimientos que restan en el año con el FMI y cómo seguirá el nivel de adquisiciones y acumulación de divisas que pueda alcanzar el BCRA hasta fin de año.
Según el cronograma de la consultora Analytica, luego del pago de mayo, el equipo económico enfrentará en lo que resta del año una serie de vencimientos con el organismo. El Gobierno enfrentará vencimientos de deuda pública con el FMI cercanos a los 13.500 millones de dólares entre mayo de 2026 y finales de 2027, con una concentración crítica de pagos en 2027. Las proyecciones indican pagos al FMI de aproximadamente 8.000 millones de dólares en 2027, año en que el total de deuda en moneda extranjera llega a unos 20.000 millones de dólares.
Desde la consultora Quantum Finanzas explican que los pagos pendientes no presentan un desafío relevante para la estrategia oficial: «Este año restan alrededor de 2.000 millones de dólares solo de intereses y vencimientos de capital con el FMI. No tienen mucho impacto porque en principio, luego de la aprobación de la segunda revisión, habría un desembolso para pagar por lo menos la mitad de eso». También destacan que «el Gobierno permanece activo en la compra de dólares mediante emisiones de Bonares, al tiempo que mantiene un acuerdo de garantías con organismos multilaterales que permite instrumentar operaciones con bancos privados, y estas herramientas permiten mirar el segundo semestre con menor tensión financiera, sin prever dificultades para los compromisos previstos en julio ni en enero de 2027».
Por su parte, el banco Morgan Stanley en su último informe proyecta que las necesidades en moneda extranjera del Tesoro Nacional ascienden a unos 19.900 millones de dólares en 2026, pero ascenderán a unos 23.400 millones en 2027, impulsadas por mayores pagos al FMI y por vencimientos más concentrados en pleno año electoral. A esto se debe sumar que el BCRA enfrentará vencimientos por unos 11.000 millones de dólares el año que viene por los vencimientos de los bonos Bopreal y Repo con bancos.
La semana pasada, por medio de la licitación del Bonar 2027 y 2028, el Tesoro Nacional pudo tomar unos 850 millones de dólares que van a sumar a los depósitos del Tesoro en el BCRA, y se espera que el nivel ascienda a cerca de 1.400 millones de dólares. Se pasó por un test de la ampliación del monto de 250 millones a 350 millones que generó algún tipo de ruido en la segunda subasta, donde solo se pudieron colocar unos 48 millones en el bono AO28. La duda de los operadores está centrada en si el equipo económico logrará mantener estos dólares o los tendrá que utilizar.
El viernes, una fuente cercana al Gobierno comentó a algunos operadores del mercado que el Tesoro espera reponer esos dólares utilizados para la adquisición de Derechos Especiales de Giro (DEG) a Estados Unidos a través del desembolso pendiente del FMI de 1.000 millones de dólares. Al parecer, desde la secretaría de Finanzas, a cargo de Federico Furiase, se habría recurrido a una operación que consiste en la compra de DEG al Tesoro de los Estados Unidos para luego pagarle al FMI el vencimiento de abril de unos 820 millones de dólares que se canceló el martes pasado. La ingeniería financiera utilizada consiste en lo siguiente: el Tesoro Nacional le compra los DEG al Tesoro de Estados Unidos, porque esta es la moneda que exige el FMI para cobrar sus préstamos. Luego, con esos DEG, se hace el pago al FMI. Esta es la tercera vez que el equipo económico recurre a esta vía para cumplir con el organismo. La operación anterior había sido a fines de enero, por 800 millones de dólares, mientras que en octubre del año pasado se realizó una operación similar.
