El Tribunal Supremo abrió una causa penal contra Carles Puigdemont por delitos de terrorismo en el caso Tsunami Democràtic, lo que pone en riesgo la ley de amnistía impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez.
El Tribunal Supremo ha decidido por unanimidad abrir una causa penal para investigar al ex presidente de la Generalitat de Cataluña y eurodiputado Carles Puigdemont por delitos de terrorismo en el marco del caso Tsunami Democràtic. La Sala de lo Penal del alto tribunal declaró su competencia para investigar, por su condición de aforados, tanto a Puigdemont como al diputado del Parlament catalán Rubén Wagensberg, quien recientemente se fugó a Suiza.
En su resolución, el Supremo sostiene que “la afirmación que aflora en algunos políticos y medios de comunicación que solo las acciones de ETA o de la Yihad merecen ser tratados como terrorismo, es incompatible” con la legislación vigente. Los jueces consideran que Puigdemont “estuvo informado de la constitución del grupo organizado” y que “aparece directamente implicado en el lanzamiento de la campaña de Tsunami”. Asimismo, señalan que “pudo evitar los altercados retirando su apoyo carismático, pero lejos de eso animó a seguir en las acciones violentas que se desarrollaron con su conocimiento y consentimiento”.
Esta decisión judicial complica el proyecto de ley de amnistía impulsado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que depende de los votos de Junts per Catalunya. La iniciativa ya sufrió el rechazo de los partidarios de Puigdemont y actualmente se encuentra en la Comisión de Justicia del Congreso, con plazo hasta el 7 de marzo para presentar un nuevo dictamen. El pasado 21 de febrero, la Junta de Fiscales del Tribunal Supremo consideró que Puigdemont asumió el “liderazgo absoluto” de Tsunami Democràtic, calificado como “un grupo organizado de carácter terrorista”.
En este contexto, el PSOE y Junts están acelerando las negociaciones para definir el texto final de la amnistía esta semana, con el objetivo de despejar el camino para futuros acuerdos presupuestarios. El tiempo corre tanto como las urgencias políticas.
