La Suprema Corte de Justicia de Mendoza confirmó el fallo que obliga a la empresa Refres Now a abonar más de 800 millones de pesos por fraude laboral, agotando todas las instancias judiciales provinciales.
La Suprema Corte de Justicia de Mendoza rechazó este martes el último recurso presentado por Refres Now, la compañía que produce y distribuye la marca de bebidas Manaos, y confirmó que deberá pagar una indemnización de $807.676.293,72 a un exempleado mendocino. El tribunal dio un plazo de cinco días hábiles para que la empresa abone el monto, cerrando un proceso judicial que se extendió por años.
Los jueces Omar Alejandro Palermo, Norma Llatser y Mario Daniel Adaro desestimaron el recurso extraordinario federal que la empresa había presentado, argumentando que se trata de una cuestión de hecho regida por el derecho común y ajena a la vía extraordinaria federal. Consideraron que Refres Now repitió argumentos ya revisados en instancias anteriores y que no existe una cuestión federal que habilite la intervención de la Corte Suprema de la Nación.
La cifra está sujeta a la acumulación de intereses hasta que se concrete el pago total, por lo que el monto final podría ser superior si la empresa no cumple en el plazo estipulado. La cuenta corre desde febrero de este año, cuando se dictó la sentencia original.
El conflicto involucra a un exempleado que trabajó como distribuidor de Manaos en Mendoza, San Juan y La Pampa entre octubre de 2013 y 2022. El trabajador inició una demanda por despido indirecto, denunciando irregularidades en la registración laboral, descuentos indebidos y maniobras de evasión previsional. Según su denuncia, su relación laboral estuvo encubierta desde el inicio, ya que, aunque trabajaba desde 2013, su vínculo formal recién se registró en 2015. La justicia determinó que existió fraude laboral y ordenó una indemnización que refleja la gravedad de las irregularidades.
Manaos es una marca que, bajo el liderazgo de Orlando Canido, logró un crecimiento significativo en el mercado de bebidas argentino. Canido, quien comenzó trabajando en la construcción y luego como repartidor y distribuidor de grandes marcas, fundó Manaos en 2004 en Virrey del Pino con una estrategia basada en precios bajos y volumen, desafiando el duopolio de las multinacionales.
