Un estudio de Bain & Company estima que los bancos tradicionales podrían reducir su participación en los ingresos del sector hacia 2030, en un contexto de transformación impulsada por fintech e inteligencia artificial.
Un reporte de la consultora global Bain & Company proyecta que los bancos tradicionales podrían perder entre un 5 y un 6 billones de dólares en ingresos a nivel mundial hacia 2030. Esto equivaldría a una reducción de su participación en el mercado financiero global, pasando de cerca del 80% actual a aproximadamente un 65%.
El documento, titulado ‘Six Provocations to Future-Proof Your Bank’, analiza cómo factores como la inteligencia artificial, los pagos en tiempo real, el crecimiento del crédito privado y las stablecoins están transformando el sector. Este proceso, conocido como desintermediación, implica que los clientes comienzan a resolver necesidades financieras a través de plataformas digitales o servicios fintech, sin necesariamente pasar por un banco tradicional.
Según el análisis, los actores tecnológicos tienen un mayor acceso a datos y un contacto directo con los clientes, lo que les permite ofrecer productos más personalizados y decisiones crediticias más rápidas. El informe señala que este escenario expone a la banca a una competencia simultánea en toda su cadena de valor.
Para América Latina, la transformación se da en paralelo a desafíos estructurales propios de la región. Un informe reciente de Fitch Ratings indica que las fintech podrían impulsar la penetración del crédito en una región con alta concentración bancaria, aunque advierte que el avance es desigual debido a marcos regulatorios dispares entre países. Brasil es señalado como el mercado más avanzado en esta materia.
Bain & Company identifica como claves para los bancos tradicionales el concentrar recursos en productos y mercados donde puedan competir, innovar con anticipación y eliminar burocracias que frenen la ejecución.
