La reconfiguración de las cadenas de suministro globales, impulsada por conflictos como el de Medio Oriente, pone el foco en productores estables. Desde la City porteña, analistas identifican oportunidades de inversión a través de CEDEARs de compañías petroleras con operaciones en zonas no conflictivas.
La tensión geopolítica en Medio Oriente, sumada a conflictos previos, ha acelerado un cambio en las prioridades de los mercados globales. Según analistas, ya no solo se premia la eficiencia de costos, sino también la certidumbre y seguridad en el suministro de recursos como el petróleo. Este escenario reconfigura las cadenas de valor y podría beneficiar a productores fuera de las zonas de conflicto directo.
Para Sergio González, Head de Asset Management de Cohen, esta situación inyecta una prima de riesgo en el precio del crudo y traslada el eje del poder hacia países con estabilidad institucional y acceso a rutas seguras. Ante esto, señala que los CEDEARs listados en la Bolsa de Buenos Aires ofrecen una vía para que inversores locales puedan posicionarse en empresas que se verían favorecidas por esta tendencia.
Entre las empresas analizadas se destacan varias que operan en regiones consideradas estables. ExxonMobil y Chevron son mencionadas por su solidez financiera y su exposición clave a yacimientos en Guyana y la Cuenca Pérmica en Estados Unidos. Por otro lado, ConocoPhillips captura de manera directa el shock geopolítico en su valoración.
En el segmento del gas natural licuado (GNL), Cheniere Energy surge como una beneficiaria estructural, dado el papel de Estados Unidos como principal proveedor global. Para inversores que buscan oportunidades de valor, se menciona a la noruega Equinor, que está reorientando su enfoque hacia proyectos de petróleo y gas en el Mar del Norte.
Desde la región, Petrobras ofrece exposición al crudo a través de sus activos en el pre-sal brasileño, aunque con una política de dividendos que la hace más sensible a la volatilidad de precios. Canadian Natural Resources representa la estabilidad de las arenas bituminosas de Canadá, con costos predecibles. Finalmente, Halliburton, como empresa de servicios petroleros, se beneficiaría del aumento de la actividad exploratoria fuera de Medio Oriente.
