El Banco Central administra un registro público de historial crediticio. Conocé cómo funciona, qué significa cada categoría y su impacto en el acceso al financiamiento.
El stock de préstamos al sector privado alcanzó en enero de 2026 un nivel que más que duplica el registrado en diciembre de 2023, con un rol destacado del financiamiento a los hogares. Paralelamente, el indicador de deuda en mora ha mostrado un incremento. Según datos del Banco Central, la cartera irregular total pasó del 2,7% en enero de 2025 al 10,6% en enero de 2026.
Para acceder a la información crediticia individual, el BCRA administra la Central de Deudores del Sistema Financiero, una base de datos pública que reúne la información de personas y empresas en todo el país. Este registro es consultado por bancos y entidades financieras al evaluar solicitudes de préstamos o tarjetas.
Las entidades reguladas informan mensualmente al BCRA el estado de sus clientes. Con esos datos, el organismo construye un registro actualizado que se publica con un rezago de aproximadamente 1 a 2 meses. Cualquier persona puede consultar su situación de manera gratuita con su CUIT o CUIL.
El sistema cumple dos funciones clave: brindar transparencia al mercado crediticio y servir como herramienta de evaluación de riesgo para los prestamistas. Una buena calificación facilita el acceso al crédito y mejores tasas, mientras que un historial adverso puede derivar en rechazos o condiciones más onerosas.
El BCRA clasifica a los deudores en seis categorías, que reflejan el nivel de cumplimiento de pagos:
- Situación 1 (Normal): Sin deudas vencidas o con atrasos menores a 30 días.
- Situación 2 (Con problemas potenciales): Deudas vencidas entre 31 y 60 días.
- Situación 3 (Con problemas): Deudas vencidas entre 61 y 90 días.
- Situación 4 (Con problemas graves): Deudas vencidas entre 91 y 120 días.
- Situación 5 (Irrecuperable): Deudas vencidas por más de 120 días.
- Situación 6 (Irrecuperable de difícil cobro): Incluye deudas consideradas incobrables por cuestiones legales o contables.
Figurar en las situaciones 3, 4 o 5 puede complicar significativamente el acceso a nuevos créditos, pudiendo derivar en rechazos, tasas más altas o límites de monto reducidos.
La calificación no es permanente. Para mejorar el historial crediticio se recomienda regularizar las deudas atrasadas o refinanciarlas, evitar atrasos reiterados, mantener niveles de endeudamiento razonables y revisar periódicamente el informe para detectar y reclamar por posibles errores ante la entidad que los reportó.
En síntesis, la Central de Deudores es una herramienta central del sistema financiero argentino que refleja el comportamiento de pago y define, en gran medida, las posibilidades de acceso al crédito.
