El senador Flávio Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos en la primera vuelta y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva el 45%. Los candidatos de tercera vía reunieron el 7,3% de los sufragios, que ahora son determinantes para el balotaje del 25 de octubre.
La primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil dejó un escenario de paridad extrema. El senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), se impuso con el 47% de los votos sobre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), que obtuvo el 45%. La diferencia fue de aproximadamente 2,8 millones de votos.
Los candidatos que quedaron fuera de la polarización entre el PL y el PT reunieron en conjunto el 7,3% de los sufragios. Los tres que superaron el 1% fueron Augusto Cury (Avante), con 2,89%; Renato Santos (Missão), con 2,24%; y Ronaldo Caiado (PSD), con 2,18%.
Augusto Cury es psiquiatra y autor de libros de autoayuda. Su campaña se centró en la salud mental, la educación, la contención social y la concordia institucional. Renato Santos es empresario y cofundador del Movimiento Brasil Livre (MBL). Su propuesta incluyó un recorte del gasto público denominado «Tesourazo», mano dura contra el crimen organizado y una fuerte presencia en redes sociales dirigida al electorado joven. Ronaldo Caiado es gobernador de Goiás, exdiputado y exsenador federal, referente del sector agropecuario. Su discurso se enfocó en la gestión, la seguridad y la defensa del sector productivo rural.
Los votos de los candidatos que quedaron fuera de la segunda vuelta no se traspasan automáticamente. Tanto el electorado de Caiado como el de Santos comparten un rechazo hacia el PT y las políticas económicas de Lula. La prédica de Santos a favor de la desregulación económica y del recorte del gasto público, así como el conservadurismo y la postura de austeridad fiscal de Caiado, marcan una tendencia hacia el candidato del PL. El electorado de Cury, en cambio, está compuesto mayormente por independientes y votantes de centro que priorizan la estabilidad institucional, la búsqueda de consensos y el gasto en programas sociales asociados a la educación y la salud.
Tras conocerse los resultados, Flávio Bolsonaro declaró: «Estoy muy contento con el resultado; casi 56 millones de brasileños me dieron este voto de confianza. Es una señal de que Brasil quiere un cambio». También afirmó: «Estuvo muy cerca. Es el fin de la era PT, el fin de la era PT ha sido decretado».
Lula, por su parte, señaló: «Confieso que estaba convencido de que iba a ganar en la primera vuelta». Además, afirmó que «del otro lado, solo hay incertidumbre, con una biografía de un pasado oscuro», en referencia al senador y a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
La segunda vuelta se realizará el 25 de octubre. Más de 8 millones de brasileños que no votaron por ninguno de los dos candidatos en la primera vuelta definirán la elección.
