El frente externo proyecta un saldo comercial de hasta u$s28.300 millones para 2026, impulsado por exportaciones de agro, energía y minería. Mientras tanto, la industria y la construcción registran caídas y el consumo interno no repunta.
El ministro de Economía, Luis Caputo, sostiene como prioridad la estabilidad cambiaria y la desaceleración de la inflación. Según las proyecciones oficiales y privadas, el saldo comercial de bienes para 2026 alcanzaría entre u$s25.000 millones y u$s28.300 millones, un récord histórico. En 2023 la balanza comercial registró un déficit de u$s6.925 millones, en 2024 un superávit de u$s18.928 millones y en 2025 de u$s11.320 millones.
El Banco Central informó que las exportaciones proyectadas para este año ascienden a u$s101.300 millones, frente a u$s87.111 millones en 2025. Las importaciones caerían 3,7%, de u$s75.791 millones a u$s73.000 millones. Este resultado otorga al BCRA mayor capacidad para intervenir en el mercado cambiario.
El contexto internacional favorece el frente externo. El conflicto entre Estados Unidos e Irán, iniciado a fines de febrero, impulsó los precios de los commodities. El crudo Brent cotiza a u$s99 por barril (+50,8% en el año). La soja en Chicago alcanzó u$s481 por tonelada (+25,7%), el aceite de soja u$s1.596 (+49,4%), el trigo u$s287 (+53,1%) y el maíz u$s215 (+23,8%).
Por sector, el agro lidera las exportaciones con u$s41.980 millones proyectados (+15% anual). El complejo sojero aportaría u$s20.780 millones, el maíz u$s9.400 millones (+44%) y el trigo u$s4.200 millones (+29%). Combustibles y energía exportarían u$s17.400 millones (+57%), con un superávit de u$s14.060 millones. La minería alcanzaría u$s9.000 millones (+48%), impulsada por el litio con u$s2.581 millones (+129%).
En contraste, la actividad interna muestra señales de estancamiento. El Indec informó que la industria se contrajo 5% en julio respecto de junio y 4,9% interanual, acumulando una caída de 2,6% en los primeros siete meses de 2026. La construcción registró una baja de 4,6% en la variación julio-junio desestacionalizada y 4,5% interanual. Las importaciones no energéticas caerían 3,9%.
El Gobierno proyectaba un crecimiento del PIB de 5% para este año, pero el último relevamiento del BCRA entre consultoras lo redujo a 2,1%. Funcionarios y analistas señalan que la recuperación del consumo sería más lenta de lo previsto.
La estrategia oficial se concentra en mantener el tipo de cambio mayorista en torno a los $1.512 y sostener la caída de la inflación. Según el ministro Caputo, los ingresos por exportaciones de Vaca Muerta, el agro y el litio financian el ancla cambiaria. El objetivo declarado es llegar a las elecciones con estabilidad cambiaria y precios desacelerados.
