El CEO global de Renault, Fabrice Cambolive, presentó en el Movistar Arena la camioneta compacta que se fabricará en Santa Isabel, Córdoba, y se refirió a la necesidad de equilibrar la cancha entre vehículos nacionales e importados.
El CEO global de Renault, Fabrice Cambolive, presentó este martes en el Movistar Arena, en Pilar, la nueva camioneta compacta Niagara, que se fabricará en la planta de Santa Isabel, Córdoba, y será exportada a 19 países de la región. Durante el evento, el ejecutivo se refirió a la situación de la industria automotriz local y a los desafíos de la globalización.
«Hay que cuidar la industria local. Cierta protección, o diría, una capacidad de buscar recetas para que los consumidores puedan encontrar autos locales a muy buen nivel de precio. Hay que buscar ese equilibrio. Entiendo que un mercado abierto tiene sus ventajas, pero tener nuestra propia manufactura aquí en Argentina es algo que no tenemos que perder», expresó Cambolive en diálogo con iProfesional.
En la misma línea, el presidente de Renault Argentina, Pablo Sibilla, sostuvo: «Un vehículo que se fabrica en Argentina y se vende en Argentina carga con una serie de impuestos como ingresos brutos, tasas municipales, impuesto a los débitos y créditos; y un vehículo que llega importado no tiene toda esa carga fiscal. Entonces bueno, tratemos de equilibrar la cancha para que el vehículo argentino compita en similares condiciones que un vehículo importado en ese sentido. Es el mismo tipo, igual posibilidad».
La Niagara es el primer modelo del plan futurReady, una nueva fase de la ofensiva internacional de la marca que consiste en lanzar 14 modelos fuera de Europa hasta 2030 para consolidar su posición como la marca francesa líder mundial.
Consultado sobre la competencia con gigantes como China, Cambolive explicó que buscarán más competitividad con sinergias entre India y América del Sur, y mediante cooperaciones, como el acuerdo en Brasil con Geely. «Es una dimensión que nos da más fuerza para desarrollar, localizar y tener lineup que son globales», afirmó. Este mismo esquema podría replicarse en Argentina, siempre que ayude a mejorar la competitividad de la marca.
«Lo que veo en Argentina es que la apertura del mercado nos pone aún más presiones para buscar productividad. Entonces Pablo Sibilla lo ha dicho en su discurso: sin trabajo conjunto entre los empleados, el Estado y los sindicatos, no seremos capaces de tener la competitividad que necesitamos de cara a esta apertura que fue muy rápida y ha puesto más presión sobre el mercado. Entonces sí, queremos ganar competitividad y más productividad», agregó el CEO.
Asimismo, Cambolive destacó la capacidad de manufactura del país: «Argentina tiene —y lo vemos con Santa Isabel— una manufactura histórica, donde hemos hecho Renault 4, el Fuego. Y hay que poner en el foco esta capacidad de fabricar los autos en el país. Y para mí sería lindo tener una política especial para autos locales, porque es también lo que permite mantener una industria muy fuerte. Y para nosotros, Argentina en el segmento de pickup puede jugar un papel muy importante».
Respecto a la estrategia de globalización, el CEO señaló: «Tenemos una flexibilidad que nos ayuda a tener buen equilibrio en términos de localización y también de compartir autos entre la región Latinoamericana, India y Europa. Porque la diferencia de cara a los años pasados es que los autos que estamos viendo —no precisamente la pickup ahora, pero sí Kardian, Boreal— no se encuentran solamente en América del Sur, sino también en India, Marruecos, Turquía».
«Entonces estamos haciendo una globalización de nuestra lineup, que ahora están cada día más globales. Si tengo el ejemplo de la conectividad: antes, Brasil, Argentina, América del Sur estaban descolgados de lo que estamos haciendo en Europa. Ahora tienen Google, Gemini, OpenR Link dentro de los autos, como todos», añadió.
En cuanto a la motorización, durante la presentación se reveló el motor naftero 1.3 L de 156 CV, y se confirmó que habrá una versión híbrida, aunque Renault no planea ofrecer híbridos enchufables. «El equilibrio de un híbrido enchufable es muy difícil. Porque si querés más de 100 kilómetros de autonomía, necesitás una batería de 15-20 kW, y entonces va a tomar mucho espacio en el auto y al final, si no se usa la carga cada día, va a tener un consumo muy elevado. Entonces, si hay acceso a un cargador, se compra directo un eléctrico. Si no hay acceso a un cargador, se buscan híbridos autorrecargables, los más eficientes y accesibles en términos de precios. Esa es nuestra estrategia», explicó Cambolive.
Sobre los vehículos comerciales, el CEO anticipó que la próxima revolución serán los eléctricos. Y respecto a la posibilidad de volver a tener una pickup mediana tras el fin de Alaskan, respondió: «Sí, es posible, siempre está en estudio».
