Ramallo Club, cadena de sándwiches de miga con 26 locales, relanza su modelo de franquicias con una inversión promocional desde u$s9.000 y planea sumar 10 puntos de venta en CABA y GBA.
Ramallo Club, empresa familiar de sándwiches de miga fundada en 1989, anunció el relanzamiento de su modelo de franquicias con una inversión promocional desde u$s9.000. La cadena, que actualmente opera 26 locales, busca incorporar 10 nuevos puntos de venta.
Gustavo Ochoa, responsable de Proyectos de Ramallo Club, explicó que la empresa amplió su oferta de productos, que ahora incluye pastelería, picadas, pizzas, ensaladas, café y una versión propia de sushi elaborada con pan de miga.
La compañía tiene seis locales propios y 20 franquicias. Según Ochoa, alrededor del 30% de las franquicias pertenece a exempleados. La expansión se concentrará en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, cerca de la planta de producción ubicada en Carapachay, provincia de Buenos Aires.
El formato de franquicia está diseñado para locales de entre 40 y 50 metros cuadrados, aunque puede adaptarse desde 30 metros. No requiere cocina ni salida de humos, ya que los productos llegan listos desde la planta. El costo habitual del formato llave en mano es de u$s12.000, pero para esta etapa se lanzó un cupo de 10 franquicias a u$s9.000.
El paquete incluye freezer, heladera exhibidora, mostrador, marquesina, cartelería interior, tostadora, cafetera, computadora, comandera y sistema para operar el local. La mercadería inicial se calcula aparte y ronda los u$s7.000.
No se requiere experiencia previa en gastronomía. La empresa ofrece capacitación y acompañamiento durante aproximadamente diez días después de la apertura. También participa en la búsqueda del local y analiza la zona comercialmente.
El modelo apunta al autoempleo: un local puede funcionar con el franquiciado y uno o dos colaboradores. Según Ochoa, cuando el dueño trabaja directamente en el negocio, el recupero estimado puede comenzar alrededor de los 12 meses. Con empleados, la proyección se extiende a entre 18 y 24 meses.
La facturación promedio anual por local ronda los u$s140.000, aunque Ochoa indicó que actualmente se ubica cerca de u$s110.000 debido a la caída del consumo. La fábrica produce unos 70.000 sándwiches de miga mensuales y tiene capacidad para llegar a 300.000, lo que permitiría abastecer aproximadamente 90 locales.
Para el interior del país, Ramallo Club recibió consultas desde Neuquén y analiza dos posibles candidatos para desarrollar una master franquicia con una planta propia.
