La sindicatura contabilizó unos $35.000 millones en obligaciones generadas entre el concurso preventivo y la declaración de quiebra. La liquidación de activos sigue frenada por una medida de la Cámara de Apelaciones de Rafaela.
La deuda de la quiebra de SanCor crece en $35.000 millones mientras la Justicia mantiene frenada la venta de sus activos. Según información de fuentes ligadas a la sindicatura que interviene en el proceso, la cifra forma parte del informe individual actualizado presentado en el expediente.
El documento contempla los créditos generados entre el concurso preventivo y la declaración de quiebra, así como la actualización de las deudas anteriores. Según el portal rosario Punto Biz, el informe todavía no tiene resolución judicial y los montos no pueden considerarse definitivamente reconocidos.
La mayor parte de los incumplimientos laborales está concentrada en los créditos con derecho a pronto pago, que se encuentran bajo auditoría. No existe aún una cifra definitiva sobre la deuda laboral integral acumulada durante el concurso y la quiebra.
La liquidación de los activos operativos permanece suspendida por una decisión de la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Rafaela, provincia de Santa Fe. Ante ese tribunal tramitan recursos de apelación y nulidad contra los pliegos de venta presentados por BAF Latam, Fidulac, ITC Fiduciaria y SMD Delong.
También llegó la impugnación del síndico Juan Luis Tomat, quien cuestiona su exclusión en la elaboración y control de los pliegos. Fuentes señalaron que existieron planteos de Milkaut y de un grupo de acreedores, aunque no se pudo confirmar si completaron el trámite necesario.
Los cuestionamientos a los pliegos incluyen la falta de certeza sobre la valuación de plantas y marcas, la reducción del 20% en la cotización de la planta de Sunchales tras el incendio de junio, y la incorporación de bienes cuya pertenencia a SanCor no está confirmada.
La Cámara aún no resolvió el fondo de los recursos. No hay fecha estimada para retomar la licitación. La quiebra continuará determinando el pasivo, que suma $35.000 millones y tiene pendiente incorporar la deuda laboral de pronto pago.
