El sector agropecuario fue uno de los rubros con desempeño al alza según el Indec, en el marco de un crecimiento interanual del 2,7% en junio. Ejecutivos del sector debatieron sobre tecnología, sustentabilidad y desafíos a largo plazo.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que el estimador mensual de la actividad económica creció en junio de 2026 un 0,8% respecto de mayo y un 2,7% en términos interanuales. En el primer semestre, la actividad acumuló un alza del 1,9%.
Según el relevamiento del Indec, el sector agropecuario, junto con el petróleo y la minería, registró un crecimiento vinculado a las actividades de exportación. El agro aportó 1,1 puntos porcentuales al crecimiento interanual del 2,7% en junio, impulsado por una cosecha histórica de granos que impactó en la molienda de harina y aceite.
En este contexto, se realizó la sexta edición del ciclo Visión 360° de Clarín, titulada “El campo que viene: producción, innovación y valor en la nueva economía”. La mesa estuvo integrada por Jorge Bassi, Director de Marketing y Nuevos Negocios de Bunge; Fabián Quiroga, líder Comercial para Latinoamérica Sur de ADAMA; Axel Labourt, Gerente General del Cono Sur en Advanta; y Gabriel Tinghitella, responsable del Área de Innovación en CREA. El encuentro fue moderado por Franco Mercuriali y Mauricio Bártoli.
Durante el panel, Bassi afirmó que hacia 2040 la Argentina volverá a incrementar la producción mediante mejoras de rendimiento, actualmente estancadas por la falta de uso de tecnología, especialmente en soja. “Habrá un campo digitalizado y con trazabilidad”, declaró.
Quiroga sostuvo que la industria de agroquímicos local es la cuarta del mundo y señaló que “la mayor rentabilidad no será generada con mayor producción solamente, sino con una transformación de lo que producimos”. Agregó que se requiere un marco regulatorio que se mantenga por un plazo mayor al actual.
Labourt comparó el crecimiento de Advanta en los últimos siete años y afirmó que la Argentina es el segundo país a nivel global para la empresa, después de India. “Argentina tiene todo para romperla en los próximos diez años”, opinó.
Tinghitella analizó que, si la institucionalidad acompaña, el agro será más eficiente en las cadenas. “Vemos un campo más trazable, sostenible e integrado a la comunidad”, consideró.
En cuanto a la tecnología, Bassi indicó que hay una renovación de productores jóvenes y digitalizados, aunque señaló una brecha tecnológica en el cultivo de soja por cuestiones impositivas. Quiroga mencionó pendientes en infraestructura, como caminos y transporte hacia puertos.
Labourt expresó que el sector observa “mucho optimismo” respecto de las condiciones para desarrollar la actividad. Quiroga se refirió a las retenciones como un factor que limita la adopción de tecnología y mencionó que el Estado captó USD 200 mil millones del campo, distribuidos a otros fines.
En relación con el doble cultivo, Tinghitella señaló que puede ser positivo o negativo según cómo se realice. Quiroga comparó con Brasil, que generó tecnologías para nuevas tierras, y afirmó que en la Argentina no hay hectáreas por ganar sino doble cultivo por ganar.
