El dólar mayorista acumula una suba del 1,8% en agosto, por encima de la inflación proyectada para el mes (entre 1,5% y 1,6%). Operadores y consultoras interpretan que el Gobierno adoptó una estrategia de ajuste gradual del tipo de cambio, sin devaluación ni flotación libre.
El dólar oficial acumula en agosto un avance del 1,8%, superando la inflación proyectada para el mes, que según consultoras privadas se ubicaría entre 1,5% y 1,6%. Este comportamiento se da luego de que el tipo de cambio mayorista quebrara el nivel de $1.500 y alcanzara los $1.512 al cierre del jueves.
Según datos del Banco Central, en junio el dólar mayorista había subido 5,2% contra una inflación del 1,9%. En agosto, el incremento es más gradual, pero a diferencia de junio, el mercado interpreta que podría tratarse de un cambio de tendencia sostenido.
En la City, operadores y analistas señalan que el Gobierno habría modificado su enfoque cambiario: en lugar de retrasar deliberadamente el tipo de cambio, ahora buscaría permitir un avance del dólar apenas por encima de la inflación, con el objetivo de preservar competitividad sin poner en riesgo la desaceleración de los precios.
Esta estrategia no implicaría una devaluación ni una flotación libre. El cepo cambiario para empresas continúa vigente y el Banco Central interviene en el mercado para evitar movimientos bruscos. En la semana, las compras de divisas por parte de la autoridad monetaria fueron de u$s9 millones el martes y u$s91 millones el jueves.
El cambio de enfoque se produce en un contexto de desaceleración de la actividad económica. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, reconoció semanas atrás que la economía venía creciendo por debajo de lo esperado. En tanto, el ministro de Economía, Luis Caputo, impulsó medidas para abaratar el crédito hipotecario mediante licitaciones de plazos fijos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES.
Economistas como Miguel Ángel Broda, Miguel Kiguel y Carlos Melconian habían señalado que el atraso cambiario y la restricción monetaria excesiva perjudicaban la recuperación. Más recientemente, Fausto Spotorno y Martín Polo plantearon la necesidad de permitir un deslizamiento mayor del tipo de cambio.
En las últimas jornadas se registró un aumento en las operaciones de futuros y de dólar linked, instrumentos que el Gobierno utiliza para condicionar las expectativas sin convalidar saltos abruptos en la cotización.
Si bien un mes no constituye una tendencia, agosto podría marcar el inicio de un régimen cambiario en el que el dólar acompañe o supere levemente la inflación, mientras se busca reactivar el crédito y dar oxígeno a sectores dependientes del financiamiento.
