Las consultoras proyectan que la inflación de agosto será la más baja del año, en un rango de 1,5% a 1,8%. Este escenario abre un debate en el mercado sobre una posible suba gradual del dólar y una reducción de las tasas de interés.
Las principales consultoras de la Ciudad de Buenos Aires coinciden en que la inflación de agosto terminará por debajo del IPC de junio y, salvo sorpresas en la última semana, será la más baja en lo que va del año. Las estimaciones varían entre 1,5% y 1,8%.
Este escenario abre un debate en el mercado financiero sobre si el Gobierno de Javier Milei permitirá una suba gradual del dólar y, al mismo tiempo, una descompresión de las tasas de interés.
El dólar mayorista cerró este jueves en $1.512, luego de cortar una racha en alza que lo dejó por arriba del umbral de $1.500, un nivel que el equipo económico había defendido durante semanas como ancla para contener la inflación.
El Banco Central compró u$s93 millones en el mercado este jueves, una cifra superior a la de los días previos, aunque en el acumulado se mantiene en niveles más bajos que en meses anteriores.
Estimaciones de inflación para agosto
EcoGo proyectó una inflación del 1,5% para agosto, mientras que el estudio de Orlando Ferreres la ubica en 1,6%. En alimentos, EcoGo estimó un aumento de entre 1% y 1,1%, con algunas categorías como carnes mostrando leves bajas de precios.
Si estas proyecciones se confirman, agosto marcaría el menor registro inflacionario de 2026.
Posible ajuste cambiario
Hasta hace pocas semanas, la estrategia oficial era mantener el tipo de cambio contenido para acelerar la baja de la inflación. El costo fue una suba de las tasas de interés: el financiamiento para empresas a siete días llegó a escalar del 23% al 32% anual. Este martes retrocedieron hacia el 28%, aunque permanecen por encima de los niveles que el sector privado considera compatibles con la recuperación del crédito.
En los últimos días, el Banco Central comenzó a inyectar más liquidez en pesos, con el objetivo de reducir las tasas. La contrapartida sería aceptar un dólar más alto.
Sebastián Menescaldi, de EcoGo, sostuvo que “es probable que el tipo de cambio suba un poco más. Lo difícil es que ese movimiento sea estrictamente controlado. Van a ir midiendo paso a paso mientras intentan rearmar el carry trade y vuelvan a ingresar dólares”.
Fausto Spotorno coincidió en que una suba moderada del dólar es posible y conveniente, argumentando que un tipo de cambio excesivamente contenido deteriora la competitividad. Miguel Ángel Broda y Miguel Kiguel también señalaron que el desafío ya no pasa exclusivamente por bajar la inflación.
Impacto en el crédito y la actividad
Según datos del Banco Central, uno de cada cuatro pesos comprometidos por los hogares está destinado al pago de cuotas o corresponde a deudas con atrasos. La morosidad familiar creció y el crédito dejó de expandirse con fuerza.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, reconoció que la actividad crece por debajo de las expectativas oficiales y que el dinamismo está concentrado en sectores como minería y energía, mientras que construcción, industria y comercio continúan rezagados.
