La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto que modifica la carta orgánica del Banco Central. La iniciativa, impulsada por el oficialismo, fue girada al Senado, donde el Gobierno enfrenta un escenario de mayor complejidad para su aprobación.
La Cámara de Diputados aprobó este jueves el proyecto que reforma la carta orgánica del Banco Central (BCRA) con 144 votos a favor, 102 en contra y 9 abstenciones. La iniciativa fue girada al Senado para su tratamiento.
El proyecto modifica la ley que rige a la máxima entidad monetaria desde 2012, cuando fue reformada durante la gestión de la expresidenta Cristina Kirchner. El Poder Ejecutivo, encabezado por el presidente Javier Milei, impulsó la reforma como parte de su programa económico.
Para la aprobación en Diputados, los 95 legisladores de La Libertad Avanza (LLA) contaron con el apoyo de los bloques del PRO, la UCR, el MID y de los espacios vinculados a los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Marcelo Orrego (San Juan), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Poggi (San Luis), Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalacqua (Misiones).
El eje central del proyecto es la prohibición de que el BCRA financie al Tesoro nacional. Según la visión del oficialismo, esa práctica fue el origen de la emisión monetaria que generó la inflación crónica del país. Durante la sesión, varios diputados oficialistas expusieron sobre esa idea.
Santiago Pauli (LLA) abrió el debate y sostuvo que «cuando decimos que el Banco Central fue utilizado durante mucho tiempo como una herramienta de saqueo de la política nos referimos a que cada vez que le faltaba plata al Estado se metía mano al Banco Central». Afirmó que «la consecuencia de esto ha sido y es la inflación» y que «el origen de la inflación ha sido la emisión descontrolada». Subrayó que con la reforma el Gobierno busca «erradicar permanentemente la posibilidad de que cualquier gobierno emita descontroladamente».
El presidente de la Cámara baja, Martín Menem, incluyó en el temario de la sesión proyectos de baja conflictividad presentados por los bloques dialoguistas. Entre ellos, una iniciativa para bajar la alícuota del IVA a la fécula de mandioca, impulsada por legisladores de Misiones, y ocho proyectos para declarar «capitales nacionales» simbólicas a distintas provincias y ciudades. También se sumaron iniciativas judiciales para crear nuevas salas en las cámaras de apelaciones de Tucumán y de Mar del Plata.
En el Senado, el oficialismo enfrenta un escenario de mayor complejidad. La bancada que encabeza Patricia Bullrich ya no cuenta con el alineamiento total de los bloques ajenos al peronismo/kirchnerismo. El revés reciente con el proyecto sobre «propiedad privada» en la Ley de Tierras marcó un antecedente. Fuentes del bloque oficialista indicaron que se busca «descomprimir» la relación con los aliados.
El proyecto para implementar el nuevo régimen de beneficios tributarios para grandes inversiones, conocido como Súper RIGI, tendría modificaciones en el Senado reclamadas por los aliados, lo que obligaría a devolverlo a Diputados. En ese contexto, el oficialismo intentará evitar que los dialoguistas presionen por cambios en el texto de la reforma del BCRA que requieran un nuevo tratamiento en la Cámara baja.
Los puntos principales de la reforma incluyen:
- La derogación de los adelantos transitorios al Tesoro Nacional y la prohibición expresa al BCRA de otorgar préstamos al Gobierno nacional, las provincias y los municipios.
- La modificación del régimen de remoción del presidente y los directores de la entidad: solo podrán ser desplazados por causas concretas (incapacidad sobreviniente, incompatibilidades o incumplimiento de funciones) y se requerirá la aprobación de las dos cámaras del Congreso con mayoría de dos tercios.
- La imposición de preservar el valor de la moneda como única tarea del Banco Central, eliminando los objetivos de estabilidad financiera, promoción del empleo y desarrollo económico con equidad social.
- La prohibición de transferir al Tesoro las ganancias obtenidas por variaciones cambiarias u operaciones financieras, salvo para cancelar deuda, y de distribuir dividendos en pesos provenientes de activos en moneda extranjera.
- La eliminación de instrumentos como las Letras Intransferibles del Tesoro y la supresión de la participación del ministro de Economía o representantes del Tesoro en las reuniones de directorio.
