En Argentina, cargar la batería de un auto eléctrico tiene un costo por kilómetro de entre $18 y $25, mientras que en un vehículo naftero asciende a $90-$130. La infraestructura pública de carga cuenta con poco más de 260 puntos, concentrados mayormente en CABA y la provincia de Buenos Aires.
El mercado automotor argentino registra un crecimiento en la venta de vehículos eléctricos. Según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), entre enero y julio de este año las ventas de estos modelos subieron un 880%. El modelo más accesible es el JMEV Easy 3, con un precio de 16.900 dólares.
El costo de cargar una batería media (50-60 kWh) en el hogar se ubica entre $5.150 y $8.700, lo que permite una autonomía de 300 a 400 kilómetros. Esto equivale a un costo por kilómetro de $18 a $25. En comparación, un auto naftero tiene un costo por kilómetro de $90 a $130, y un híbrido, de $45 a $65.
La infraestructura de carga pública en el país cuenta con poco más de 260 puntos de acceso público, de los cuales más del 50% se concentran en CABA y la provincia de Buenos Aires. Estos cargadores pertenecen a YPF, Shell, Scame, EPEC y Chargebox. Además, se estiman más de 1.500 cargadores residenciales instalados en hogares, empresas y barrios cerrados.
Según proyecciones del sector energético, la red nacional de carga podría estar operativa en un horizonte de 5 a 10 años. La primera etapa (2027-2029) contempla la instalación de cargadores ultrarrápidos (DC de más de 100 kW) cada 100 o 150 kilómetros en rutas nacionales 9, 7, 8, 3 y 14, conectando los principales centros urbanos. La segunda etapa (2030-2035) incluiría la cobertura en rutas patagónicas, NOA y NEA, junto con la modernización de redes de distribución eléctrica y la estandarización de conectores y tarifas.
El mantenimiento de un auto eléctrico es menor que el de un naftero: las revisiones periódicas se reducen hasta un 60% al no tener motor térmico, correas ni fluidos complejos. En un vehículo naftero o híbrido, el service convencional para 10.000 km promedia los $200.000, según la marca y el modelo.
Entre los beneficios, los autos eléctricos tienen exención total o parcial del impuesto a la patente en varias jurisdicciones. En contrapartida, el costo de instalar un cargador residencial (Wallbox) varía entre 1.500 y 3.000 dólares. Los edificios antiguos pueden presentar limitaciones técnicas o normativas para adecuar la potencia eléctrica.
La conveniencia de comprar un auto eléctrico depende del perfil del usuario. Según las automotrices, es adecuado para quienes viven en zonas urbanas o suburbanas, disponen de cochera propia para instalar un cargador y recorren entre 30 y 100 km diarios. Para quienes realizan viajes largos fuera de los corredores principales o no tienen factibilidad técnica para cargador, la tecnología híbrida (HEV/PHEV) se presenta como una opción intermedia durante los próximos 3 a 5 años.
