La tejeduría de punto Textil Amesud, proveedora de marcas como Nike, Adidas y Puma, inició un concurso preventivo de acreedores en el Juzgado Comercial N° 22 de CABA. La empresa acumula un pasivo de $12.156 millones y redujo su plantilla de 389 a 173 empleados en dos años.
La empresa Textil Amesud, considerada una de las tejedurías de punto más grandes de Argentina y proveedora de marcas internacionales como Nike, Adidas, Puma, Under Armour y locales como Cheeky, tramita su concurso preventivo de acreedores. El proceso quedó radicado en el Juzgado Comercial porteño N° 22, a cargo del juez Guillermo Pesaresi, bajo la carátula de «Gran Concurso».
Según datos del proceso, la compañía, comandada por la familia Kim, acumula un pasivo de $12.156 millones. La cesación de pagos fue fijada formalmente por la firma a partir de mayo. Amesud declaró activos por más de $25.000 millones, incluida una planta industrial de 30.000 metros cuadrados en San Martín, equipada con tecnología europea.
La caída del consumo interno y la pérdida de poder adquisitivo redujeron la demanda. La planta de San Martín opera actualmente al 20% de su capacidad. A finales de 2024, la fábrica producía un promedio superior a las 315 toneladas mensuales de tejido terminado; en los últimos meses, el número decayó a 115 toneladas.
Con la apertura del concurso, la Justicia fijó un plazo legal de verificación de créditos que se extenderá hasta julio de 2027. La empresa redujo su plantilla de 389 empleados en enero de 2024 a una dotación actual de 173 trabajadores, una disminución superior al 50%.
Entre las deudas, se destaca un pasivo con la banca oficial de aproximadamente $1.100 millones, concentrado en el Banco Nación y el Banco Provincia. Dichos créditos corresponden a inversión productiva para maquinaria textil italiana y alemana, y adecuación de procesos ambientales. Además, la empresa posee un pasivo laboral de $372 millones derivado del achique de personal.
Fuentes del sector textil señalaron que la apertura del comercio exterior y la consolidación de plataformas como Shein y Temu modificaron la estrategia de abastecimiento del retail. Las marcas de indumentaria urbana y deportiva giran hacia la importación de prendas finalizadas desde mercados asiáticos. Según relevamientos de la Fundación Pro Tejer, al menos 7 de cada 10 máquinas textiles en Argentina permanecen apagadas.
