Un análisis de economistas señala que la inflación en Estados Unidos redujo el poder adquisitivo del dólar en un 28% durante la última década, lo que afecta a quienes mantienen sus ahorros en esa moneda sin invertirlos.
La inflación en Estados Unidos, aunque menor que en otros países, ha reducido el poder de compra del dólar. Según economistas consultados por iProfesional, quienes mantuvieron dólares bajo el colchón durante los últimos diez años perdieron aproximadamente un 28% de su poder adquisitivo.
Gustavo Neffa, economista y director de Research for Traders (RfT), afirmó: «El dólar norteamericano perdió el 53% de su valor (poder adquisitivo) a lo largo de los últimos 30 años. Más vale que saquen esos dólares del colchón y los pongan a trabajar en activos reales».
Isaías Marini, economista de ONE618 (ex Consultatio), explicó que la inflación acumulada en Estados Unidos en diez años fue del 38%, lo que resultó en una pérdida de poder adquisitivo del 28% para el dólar. Marini agregó: «Como cualquier moneda, el dólar también pierde poder adquisitivo como consecuencia de la inflación estadounidense».
Darío Rossignolo, economista y profesor de Finanzas Públicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), sostuvo: «Entiendo que la pérdida del poder adquisitivo del dólar fue mayor en los últimos 50 años con más del 80%». Señaló que la Reserva Federal mantiene un objetivo de inflación del 2% anual, que al acumularse genera una pérdida significativa de valor.
Andrés Salinas, economista e investigador de la Universidad de La Matanza, indicó: «La razón de esto radica, principalmente, en la política monetaria llevada a cabo por la Fed durante ese periodo que, de forma deliberada, aceptó una inflación moderada como costo de mantener el crecimiento y amortiguar las grandes crisis económicas».
Federico Zerba, economista y jefe de Economía Sectorial de IES, señaló que en el contexto argentino el dólar sigue funcionando como activo de resguardo: «Para la economía familiar, el dólar no debe entenderse como una inversión de renta, sino como un mecanismo de protección indispensable frente a un escenario doméstico marcado por devaluaciones recurrentes, inflación en pesos y constantes restricciones cambiarias y comerciales».
Los economistas mencionaron alternativas de inversión para quienes buscan proteger sus ahorros en dólares, como obligaciones negociables, bonos soberanos y CEDEARs. Sin embargo, advirtieron que factores como la informalidad de los fondos, el desconocimiento financiero y las trabas del sistema bancario local limitan el acceso a carteras de inversión internacionales.
