A horas de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, analistas y encuestas evalúan si una consagración deportiva podría influir en la agenda del Gobierno de Javier Milei y en los indicadores económicos.
En el marco del Mundial de Fútbol 2026, la Selección argentina disputará mañana la final contra España. Este escenario ha reavivado el debate sobre si un título mundial podría generar un cambio de agenda política, un impacto en los mercados financieros o una mejora en el humor social que beneficie al Gobierno de Javier Milei.
El último antecedente es el Mundial de Qatar 2022, donde Argentina se consagró campeona el 18 de diciembre de ese año. En ese momento, el dólar oficial cotizaba a 165 pesos, el paralelo a 345 pesos, la inflación anual era del 95% y la tasa de interés del 75%. Durante 2023, la Argentina atravesó una crisis política y financiera en un contexto electoral: el dólar oficial llegó a 350 pesos, el paralelo superó los 1.000 pesos, la inflación anual superó el 200% y el riesgo país alcanzó los 2.500 puntos básicos. Ese proceso culminó con una devaluación del peso en el mercado oficial de cambios, que pasó de 360 a 800 pesos, y el dólar paralelo llegó a 1.500 pesos. En noviembre de 2023, Javier Milei ganó las elecciones presidenciales.
En la actualidad, el Gobierno de Milei cuenta con tres años consecutivos de crecimiento del PBI con superávit fiscal, una inflación anual reducida del 210% al 35%, una baja de la pobreza del 57% al 35%, la eliminación del déficit cuasifiscal del BCRA, y reservas internacionales que superan los 48.700 millones de dólares. Los depósitos en dólares alcanzan los 40.000 millones y el riesgo país se ubica cerca de los 400 puntos básicos.
El jueves pasado, tras el triunfo de Argentina frente a Inglaterra, Milei habló en el 172° aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Allí defendió el rumbo de su gestión, destacó la mejora en los indicadores sociales y prometió una reducción impositiva histórica si continúa en el poder hasta 2031. Confirmó su intención de competir por un segundo mandato: “Voy a terminar este mandato, voy a ser reelecto y voy a tener 4 años más”, declaró. También afirmó que su administración sienta las bases para “100 años de liberalismo”.
El eje central de su exposición fue el respeto al derecho de propiedad privada como motor del ahorro, la inversión y la productividad. Milei calificó de “enemigos del progreso” a quienes se oponen a este principio, en particular a los senadores que ese día no aprobaron la Ley de Propiedad Privada enviada por el Poder Ejecutivo al Congreso. Según fuentes cercanas al Gobierno, el nuevo Jefe de Gabinete, Diego Santilli, fue designado por Milei y la secretaria General, Karina Milei, para lograr dos objetivos clave: la suspensión de las PASO y la reelección de Milei en las elecciones presidenciales de fines de 2027.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó hace dos semanas un programa financiero que detalla las fuentes de financiamiento para que el Tesoro refinancie vencimientos de deuda pública en dólares por unos 44.000 millones de dólares hasta fines de 2027. Desde el Gobierno sostienen que, sin PASO en agosto próximo, no habría posibilidad de una corrida cambiaria como la ocurrida en septiembre del año pasado.
La consultora Giacobbe elaboró un informe sobre la relación entre el Mundial y la intención de voto. Según el consultor Jorge Giacobbe, “los argentinos viven este Mundial con una intensidad enorme, pero no lo confunden con la política”. En la encuesta, el 85,5% de los consultados afirmó que un título mundial no favorecería a Milei en las elecciones; el 10,1% consideró que sí; y el 4,4% no supo o no contestó. Ante la pregunta de si el triunfo influiría en su propio voto, el 93,4% dijo que no; solo el 3,9% respondió que votaría a Milei si Argentina salía campeón. En diciembre de 2022, con Alberto Fernández en el poder, el 19,9% creía que el campeonato favorecería al entonces presidente; hoy ese número es del 10,1% para Milei.
En cuanto a la asociación de la Selección con algún espacio político, el 51,8% dijo no asociarla con ningún partido. El kirchnerismo y La Libertad Avanza obtuvieron un 6,3% y 5,8% respectivamente. La encuesta también preguntó si preferirían que Argentina gane el Mundial pero la economía no mejore, o que la economía mejore pero la Argentina no gane la Copa del Mundo. El resultado fue: 48,8% prefiere la mejora económica, contra el 44,2% que elegiría el título.
La conclusión del informe de Giacobbe sostiene que “ganar el Mundial 2026 no genera rédito electoral significativo y los argentinos festejan con el gobierno de turno, pero no necesariamente lo premian en las urnas por eso”.
