Analistas financieros consideran sólido el programa presentado por el ministro Luis Caputo, aunque identifican puntos débiles en los supuestos para 2027, especialmente en un contexto electoral.
El plan presentado por el ministro de Economía, Luis Caputo, para cumplir los compromisos en dólares durante 2026 y 2027 sin recurrir a emisiones de deuda en el exterior fue recibido positivamente por el mercado. En líneas generales, los analistas lo calificaron como sólido, creíble y con altas probabilidades de cumplimiento. No obstante, señalaron que algunos supuestos para el próximo año podrían enfrentar dificultades debido a la tensión que generarán los meses electorales.
Caputo afirmó que el cronograma parte de premisas conservadoras y contempla imprevistos. Declaró que su equipo trabaja “como si lo peor fuera a pasar” y que el programa financiero está diseñado para el contexto más adverso posible, aunque aclaró que no es el escenario que anticipa.
La ausencia de sorpresa en el mercado se reflejó en el desempeño de los activos locales: tanto el lunes como el martes operaron en línea con Wall Street, sin movimientos vinculados a la presentación. El mercado cambiario mantuvo presión de demanda de dólares por parte del sector privado, contenida por el Banco Central.
El equipo de research de Max Capital destacó que uno de los aspectos más delicados del programa es la compra implícita de u$s4.900 millones al BCRA en 2027. Señalaron que la capacidad del BCRA para acumular reservas dependerá de las compras de divisas en el mercado de cambios, y que en un año electoral las presiones hacia la dolarización podrían ser elevadas.
Para 2027, el Gobierno contempla emisiones de deuda en pesos para rollear cerca del 100% de los vencimientos y captar u$s5.000 millones en el mercado local. Max Capital consideró ambos supuestos como razonables, pero advirtió que en un año electoral el rollover podría ser menor y la colocación de bonos en dólares más desafiante. Si el financiamiento decepciona, el Gobierno podría recurrir a mercados internacionales o préstamos de organismos bilaterales.
La consultora 1816 coincidió en que el plan para 2027 implica que el BCRA debe continuar comprando dólares para evitar una caída en las reservas netas. Además, señalaron que los pagos de Bopreal del BCRA sumarán entre u$s1.500 millones y u$s4.000 millones, según la modalidad de cobro.
Los analistas de PPI indicaron que el programa financiero de 2027 parece optimista. El equipo económico espera que el excedente de 2026 (u$s3.700 millones) se complemente con compras de reservas al BCRA por u$s4.900 millones, financiamiento de organismos multilaterales por u$s4.200 millones, refinanciamiento de Bonares, privatizaciones por u$s1.500 millones, emisión neta positiva en dólares en el mercado doméstico y renovación de u$s1.800 millones en bonos del sector público. PPI sostuvo que el ratio de refinanciamiento implícito debería estar cerca de 1,4 veces respecto a los vencimientos de capital.
En cuanto al objetivo de alcanzar el Investment Grade para 2031, Caputo afirmó que dos de las tres principales calificadoras consideran el objetivo alcanzable. PPI señaló que, aunque no es imposible, Argentina se encuentra seis escalones por debajo de ese nivel.
