A casi cuatro meses del vencimiento del acuerdo comercial con México, algunas automotrices comenzaron a limitar la oferta de modelos importados desde ese país, ante la falta de renovación del convenio y la posible aplicación de un arancel del 35%.
A casi cuatro meses del vencimiento del acuerdo comercial con México, y sin vigencia en la actualidad, el mercado automotor local empieza a sentir las consecuencias. El convenio entre ambos países establece la libre importación sin pago de arancel hasta un cupo determinado. Como México es un país fuera del Mercosur, el arancel extrazona que debería pagar es del 35%. Mientras no se exceda del cupo autorizado, la importación de autos es sin recargo fiscal. Si se supera, los autos que se importen deberán abonarlo.
Este convenio, técnicamente denominado Acuerdo de Complementación Económica N° 55 del Mercosur, se renueva anualmente y su última actualización fue en abril de 2025. El monto establecido para el cupo es de u$s773 millones en base al valor FOB de los vehículos. Este valor es para el total de las importaciones que haga cada país. Si se toma un valor FOB promedio de u$s20.000 por modelo, el monto disponible equivale a la importación de unas 27.000 unidades.
Desde hace meses se viene negociando, pero México se mostró inflexible a los pedidos de Argentina de ampliar el comercio de otros productos del sector agropecuario, en el marco del ACE 6. Los funcionarios del gobierno argentino fijaron una posición firme ante sus pares mexicanos y reafirmaron que no se avanzará en el ACE 55 (el de autos) si no se destraban los otros rubros.
Al haberse caído el acuerdo, los vehículos que se importen deberán pagar el arancel externo del 35% por considerarse de extrazona. La lista de autos afectados incluye modelos como el Volkswagen Taos, Tiguan y Vento; Nissan Frontier, Sentra y Versa; Ford Maverick y Bronco Sport; Stellantis RAM 2500; Honda ZR-V; BMW Serie 3; Kia K3 y K4; y Chevrolet Silverado. El incremento hipotético de precio no es lineal; el arancel se cobra sobre el valor que llega al puerto antes de otros impuestos, por lo que el impacto al público podría ser de alrededor del 20%.
En este contexto, algunas marcas empezaron a dar señales del impacto. Ford decidió este mes sacar de la oferta de modelos a comprar por plan de ahorro a la pick-up Maverick. La empresa decidió suspender las suscripciones del Plan Óvalo para Maverick y focalizar el sistema en la Ranger. Nissan, tras el fin de producción de la Frontier nacional, espera la llegada de ese modelo importado desde México. Según declaró el presidente de la filial local, Ricardo Flammini, todavía tienen stock del modelo nacional, pero se está agotando. La automotriz envió una circular a su red donde limita el acceso a la pick-up por esa vía: «Momentáneamente, la única versión disponible para cambio de modelo en Frontier será la S 4×2 MT. En cuanto al modelo Frontier S 4×4 MT, sólo estará disponible para adjudicados del modelo suscripto», dice la comunicación interna. En otras marcas con importante volumen de importación desde México, como Volkswagen, mantienen su política comercial sin cambios.
