Alberto Ades, economista consultado por el presidente Javier Milei, señaló en una entrevista que el equipo económico debería ajustar variables como el tipo de cambio y la meta de inflación para evitar riesgos de cara a las elecciones de 2027.
Alberto Ades, economista con vínculos con el presidente Javier Milei, afirmó que el equipo económico debería realizar correcciones en el tipo de cambio y en la meta de inflación para preservar el capital político de cara a las elecciones presidenciales de 2027. En una entrevista con el programa «Serrucho Económico» del canal de YouTube «Ahora Play», Ades sostuvo que Argentina atraviesa un proceso de desinflación que suele generar una apreciación cambiaria real en países emergentes.
Ades advirtió que esta apreciación, sumada a la apertura económica, está generando dificultades en sectores industriales intensivos en mano de obra que históricamente operaron bajo protección estatal. En ese contexto, declaró que la prioridad del ministro de Economía, Luis Caputo, debe ser evitar un atraso cambiario que se vuelva insostenible. Según Ades, el Gobierno «tendría que encontrar la forma de tolerar un tipo de cambio más alto aún si eso implica un poco más de inflación» en el corto plazo.
El economista sostuvo que un dólar de $1.800 reduciría la demanda de divisas por parte de ahorristas y turistas, y funcionaría como una barrera natural a la entrada de importaciones. Afirmó que un dólar más caro actúa como una «vacuna» contra futuras corridas y protege el nivel de actividad doméstica. Ades también alertó sobre el riesgo de llegar al año electoral con una economía estancada: «Si nosotros llegamos a abril o mayo del año que viene con un nivel de actividad creciendo al 3% pero con algunos de los sectores sufriendo y además el dólar barato… Vamos a tener presiones cambiarias y volatilidad».
Ades propuso tres medidas para reactivar la economía real. La primera es una reforma impositiva «shock» que consiste en «pasar de 110 impuestos a solo seis, con una alícuota máxima del 15% para todos». La segunda es reiniciar el ciclo del crédito, impulsando mecanismos para que «los bancos reconozcan pérdidas, pasen a esos morosos a pérdida y empiecen a prestar de nuevo». La tercera es una política monetaria más laxa, que inyecte liquidez y permita tasas reales negativas en el corto plazo.
Sobre el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), Ades consideró que los dólares de grandes proyectos tardarán en llegar porque los inversores buscan certezas sobre lo que ocurrirá en las elecciones de 2027. Respecto al contexto internacional, afirmó que un Riesgo País entre 300 y 350 puntos básicos sería un nivel atractivo para que Argentina regrese a los mercados voluntarios de deuda.
