La cotización del dólar oficial en el segmento mayorista alcanzó los $1.461, su nivel más alto desde principios de año. Analistas proyectan un rango de entre $1.420 y $1.480 para el corto plazo, mientras el Banco Central modera sus compras de reservas.
El tipo de cambio oficial en el segmento mayorista se ubicó en $1.461, acumulando un alza de 3,8% en lo que va de junio y de casi 5% en los últimos 30 días. Desde el piso registrado a mediados de abril, la suba es de 8%. La cotización supera levemente los niveles de inicio de año ($1.455) y se sitúa 22% por debajo del techo de la banda de flotación.
El Banco Central redujo sus compras diarias de reservas para evitar una presión adicional sobre la demanda. En la primera jornada de la semana adquirió u$s50 millones, cifra que contrasta con los picos de hasta u$s450 millones registrados en abril y mayo.
Analistas consultados coinciden en que el avance del dólar podría continuar en las próximas semanas, aunque descartan saltos abruptos. El asesor financiero Salvador Di Stefano estimó un rango de entre $1.450 y $1.500 en la plaza mayorista, y señaló que la demanda estacional por vacaciones de invierno podría incrementar la presión. Gustavo Ber proyectó un piso de $1.430 y un techo de $1.470 para lo que resta de junio, con un valor de cierre de año cercano a $1.650. Pablo Lazzati, de Insider Finance, calculó un rango de $1.420 a $1.480 para el próximo bimestre, con posible acercamiento a $1.500 después de agosto si no se concretan nuevas fuentes de divisas. Auxtin Maquieyra, de Sailing Inversiones, prevé un piso de $1.420 y un techo de $1.480 en el corto plazo, con una tendencia alcista gradual para el segundo semestre.
Portfolio Personal Inversiones señaló que la moderación en las compras del BCRA se relaciona con una desaceleración en la oferta de divisas del sector agroexportador. El promedio diario de compras en junio es de u$s82 millones, frente a los u$s138 millones de abril y mayo. La firma sostuvo que, al nivel actual del tipo de cambio, aparece demanda neta que limita la capacidad de compra del banco central.
Pese a la depreciación reciente, el peso argentino se mantiene entre las monedas emergentes que más se fortalecen en lo que va del año. Según el Bank for International Settlements (BIS), acumula una apreciación real de más de 9% contra el dólar desde el inicio de 2026, considerando la inflación de ambos países.
