El economista Juan Carlos de Pablo advirtió que Argentina reúne condiciones para sufrir una ‘enfermedad holandesa’, fenómeno en el que el ingreso masivo de divisas fortalece artificialmente la moneda local y reduce la competitividad industrial.
El economista Juan Carlos de Pablo advirtió que Argentina enfrenta el riesgo de sufrir una ‘enfermedad holandesa’, un fenómeno económico en el que el ingreso masivo de divisas fortalece artificialmente la moneda local y reduce la competitividad de los productos industriales frente a los importados. De Pablo trazó un paralelismo con lo ocurrido en los Países Bajos durante la década de 1960, cuando el descubrimiento de gas en el Mar del Norte generó una afluencia de dólares que afectó a la economía neerlandesa.
‘Les llovieron dólares. Es el problema que tenemos en este momento’, afirmó De Pablo al comparar aquella experiencia europea con la realidad argentina actual. El cambio en el mapa energético argentino, impulsado por Vaca Muerta, transformó al país en un exportador neto de energía después de años de déficit. ‘Te aparecieron los productos energéticos. La Argentina era un país superavitario en materia energética. Nos volvimos un importador neto. Ahora, otra vez superavitario’, detalló.
Además, la producción agropecuaria alcanzó un récord de 160 millones de toneladas, lo que multiplica la oferta de dólares en el mercado. ‘Encima tenés 160 millones de toneladas de productos primarios. Llueven los dólares por todos lados’, señaló De Pablo. Este combo de Vaca Muerta en auge y campo récord genera una presión inédita sobre el mercado cambiario.
De Pablo sostuvo que el Gobierno aprovechó la oportunidad para acumular reservas y fortalecer su posición financiera de cara a 2027. ‘Apareció la oportunidad de la caja. Dieron vuelta la tortilla y se están preparando para 2027’, afirmó. El economista también señaló que la inflación actual es menor en comparación con la heredada: ‘Comparado a lo de antes, es nada. Ahora discutimos 2,1 o 2,2. En materia de inflación, la novedad es más Estados Unidos que la Argentina’.
De Pablo se mostró optimista sobre las chances electorales del oficialismo, pero advirtió que las decisiones empresariales ‘no deberían depender de especulaciones sobre la continuidad del Gobierno, sino de la evaluación de riesgos y costos de cada proyecto’. El desafío, según De Pablo, es administrar un flujo de divisas que podría erosionar la competitividad de sectores clave, como ocurrió en los Países Bajos en la década de 1960.
