El equipo económico impulsa una relajación gradual de las normas que limitan los préstamos en moneda extranjera a prestatarios sin ingresos en dólares, mientras el Fondo Monetario Internacional recomienda mantener restricciones prudenciales.
El ministro de Economía, Luis Caputo, promueve una iniciativa para que los bancos puedan otorgar préstamos en dólares a personas que no perciben ingresos en esa moneda, una medida actualmente limitada por regulaciones vigentes desde la crisis de 2002. El objetivo oficial es fomentar la actividad económica mediante una mayor circulación de dinero.
La propuesta quedó reflejada en el último informe de evaluación del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre Argentina, conocido como «staff report», publicado en los últimos días. En el documento, el organismo detalla las posturas del Gobierno y del staff técnico sobre este punto.
El FMI señaló que «las políticas macroprudenciales procuren limitar los riesgos financieros, incluyendo el mantenimiento de límites prudentes al otorgamiento de préstamos en moneda extranjera a prestatarios sin cobertura cambiaria». El exministro Domingo Cavallo, en su blog personal, y el economista Miguel Kiguel, de la consultora EconViews, coincidieron con la postura del organismo. Kiguel afirmó: «En este tema el FMI explicita su postura sobre la conveniencia de mantener las restricciones prudenciales sobre el otorgamiento de préstamos en dólares a deudores que no tengan ingresos en esa moneda, algo en lo que también coincidimos»
El Gobierno, por su parte, sostiene que «a medida que el proceso de estabilización se consolide y las reservas internacionales se recuperen, las autoridades consideran que podría analizarse una relajación gradual de las regulaciones prudenciales que restringen el otorgamiento de préstamos en moneda extranjera». Como ejemplo, citó los casos de Uruguay y Perú, donde la regulación es menos estricta.
Actualmente, los bancos pueden prestar en dólares solo si obtienen las divisas mediante operaciones financieras propias, como colocación de obligaciones negociables en el exterior o líneas de crédito externas, sin utilizar los depósitos de ahorristas. En 2025, el Banco Macro lanzó una línea de crédito hipotecario en dólares para parte de sus clientes, y también extendió préstamos personales bajo ciertas condiciones. El resto del sistema financiero se concentra en créditos dolarizados al sector exportador.
