El Fondo Monetario Internacional elogió la evolución de la economía argentina y confía en que el Gobierno impulse dos reformas clave antes de las elecciones de 2027.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó la mejora de las reservas internacionales, la desaceleración de la inflación y la reducción de la pobreza en Argentina, aunque recordó que el Gobierno tiene pendiente una agenda de reformas estructurales. La evaluación fue transmitida por Julie Kozack, portavoz del organismo, quien ratificó la visión positiva sobre el programa económico implementado por la administración de Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Durante una conferencia de prensa, Kozack señaló que «el progreso significativo que se ha hecho en la estabilización de la economía argentina en los últimos dos años y medio. En particular, la inflación anual cayó de alrededor del 200% a finales de 2023 al 30% actual. El déficit fiscal se ha reducido en aproximadamente cinco puntos porcentuales del PIB». Además, agregó: «Argentina ha registrado superávits fiscales primarios consecutivos por primera vez en casi dos décadas».
La portavoz también vinculó esa evolución con una mejora de los indicadores sociales: «La pobreza cayó de más del 50% a menos del 30% recientemente, y eso en tan solo unos años». En cuanto a la situación cambiaria, indicó que el Banco Central compró 10.000 millones de dólares en divisas en 2026, lo que elevó las reservas internacionales netas en más de 7.000 millones de dólares, cerca de la meta prevista para fin de año.
Kozack destacó el impacto favorable del sector energético sobre las cuentas externas y señaló que «los diferenciales de Argentina se han reducido a menos de 500 puntos básicos, y recientemente una de las agencias de calificación crediticia elevó su calificación».
En cuanto a las reformas pendientes, el FMI mantiene bajo seguimiento una reforma tributaria integral y cambios en el sistema previsional. Los documentos técnicos del acuerdo indican que la estructura impositiva actual «sigue siendo compleja, altamente distorsiva e inestable, lo que repercute negativamente sobre el crecimiento y la competitividad». En materia jubilatoria, el organismo impulsa una reforma que contempla cinco ejes: separar las pensiones contributivas y no contributivas, fortalecer el vínculo entre aportes y beneficios, ampliar la base de aportantes, simplificar los regímenes previsionales y adecuar los parámetros jubilatorios a los cambios demográficos.
Consultada sobre la posibilidad de que esos proyectos avancen antes de las elecciones presidenciales de 2027, Kozack afirmó: «Las autoridades están plenamente comprometidas con su estabilidad fiscal y planean fortalecer aún más los marcos tributario, de pensiones y fiscal con el tiempo».
