El Fondo de Asistencia Laboral (FAL), parte de la Reforma Laboral impulsada por el presidente Javier Milei, comenzará a operar el 1 de noviembre. Según estimaciones del mercado, inyectará entre u$s3.000 y u$s5.000 millones anuales en activos financieros argentinos, bajo la supervisión de la Comisión Nacional de Valores (CNV).
El mercado financiero local se prepara para un cambio significativo a partir del 1 de noviembre, cuando entre en vigencia el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), una pieza clave de la Reforma Laboral impulsada por el presidente Javier Milei. Este mecanismo canalizará aportes de empleadores hacia fondos comunes de inversión y fideicomisos financieros, bajo la supervisión de la CNV.
Según estimaciones del mercado, el sistema aportará un flujo de entre u$s3.000 millones y u$s5.000 millones anuales, basado en la masa salarial formal. Los grandes brókers de inversión, como Balanz Capital, ya anunciaron su participación activa. Pablo Wilenski, director comercial de asset management de esa sociedad de bolsa, afirmó: “Vamos a participar muy activamente con la oferta de Fondos FAL” y espera “con mucha atención y expectativa” la reglamentación restante.
Entre los puntos clave establecidos en la reglamentación del 30 de mayo, se definió que los fondos solo podrán invertir en instrumentos financieros o valores negociables emitidos y operados en Argentina, excluyendo activos subyacentes en el exterior como los Cedear.
Analistas consultados señalaron que la estrategia de inversión será conservadora, orientada a preservar capital y mantener liquidez para indemnizaciones. Gustavo Ber, analista, indicó: “Estimo que armarán carteras que apunten más al mediano plazo y, por consiguiente, tendrían limitada rotación y apuestas tácticas. Invertirían principalmente en renta fija soberana, provincial y corporativa”.
Nazareno Taus, portfolio manager de Cocos Capital, destacó que la política de liquidez es el punto “más delicado”. Si la normativa exige un piso de liquidez muy alto, podría neutralizar el rol transformador de los FAL; si es muy bajo, expondría al administrador a vender en momentos de estrés.
Auxtin Maquieyra, gerente comercial de Sailing Inversiones, resaltó que el impacto potencial se concentrará en el mercado doméstico, en letras, bonos, obligaciones negociables y otros valores locales, y que los FAL pueden convertirse en una fuente adicional de demanda estructural para activos argentinos.
