El próximo miércoles comenzará el debate en comisiones del Súper RIGI. El Gobierno busca aprobarlo antes del Mundial 2026, pero aún no cuenta con los votos necesarios, según fuentes parlamentarias.
El próximo miércoles comenzará el debate por el Súper RIGI en las comisiones de la Cámara de Diputados. Según fuentes cercanas al Gobierno consultadas por iProfesional, el oficialismo no tendría los votos asegurados para su aprobación. No obstante, buscará acelerar el tratamiento para tener una sesión antes del Mundial de Fútbol 2026.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, será el encargado de motorizar la iniciativa. Según las mismas fuentes, Menem buscará este fin de semana convencer a diputados aliados que aún se muestran indecisos. Las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Industria, y Ciencia, Tecnología e Innovación realizarán un plenario el miércoles para debatir el proyecto. Se espera la asistencia de funcionarios del Ministerio de Economía (MECON).
El RIGI fue creado mediante la Ley Bases de 2024 para atraer proyectos de inversión de gran escala en sectores como energía, minería, infraestructura e industria. Según fuentes oficiales, el ideólogo del RIGI fue el fallecido exministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro, quien lo diseñó durante la campaña presidencial de 2023 con apoyo técnico del estudio jurídico Bruchou & Funes de Rioja y la aprobación de Javier Milei. Posteriormente, los ministros Federico Sturzenegger y Luis Caputo perfeccionaron el proyecto.
El Súper RIGI busca atraer inversiones de al menos US$1.000 millones en actividades económicas con desarrollo experimental o inexistente en el país, como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada e infraestructura digital. Las empresas deberán constituir un Vehículo de Proyecto Único (VPU) y comprometer el 20% del monto en los primeros dos años.
Entre los incentivos tributarios se incluyen una alícuota reducida del 15% en el Impuesto a las Ganancias, amortización acelerada de bienes, deducción de quebrantos sin límite temporal y una tasa del 3,5% sobre dividendos a partir del cuarto año. Las importaciones de bienes del plan de inversión estarán exentas de derechos aduaneros y del IVA, y las exportaciones quedarán libres de retenciones. En seguridad social, las nuevas relaciones laborales tributarán una alícuota única del 10% en contribuciones patronales.
Las diferencias con el RIGI original incluyen una inversión mínima de US$1.000 millones (frente a los US$200 a US$600 millones del régimen original), un enfoque exclusivo en nuevas actividades económicas, y beneficios fiscales más profundos. Ambos regímenes comparten la liberación gradual de divisas (20% el primer año, 40% el segundo y 100% el tercero) y la estabilidad regulatoria por 30 años.
El padrón de participantes del RIGI actual suma 45 empresas de 11 países. Argentina encabeza con 11 compañías, seguida por Canadá y China con cinco cada una. Según el Comité de Evaluación del RIGI que preside Luis Caputo, a fines de abril las inversiones prometidas alcanzaron los US$95.000 millones entre iniciativas aprobadas y en evaluación. Los proyectos pendientes de aprobación son 22, por US$67.755 millones, mientras que los ya aprobados suman US$27.210 millones, concentrados en energía y minería.
El oficialismo buscará tener una sola sesión en junio, en el marco del Mundial de Fútbol 2026, y también aprobar la ley para pagar a los holdouts el saldo del acuerdo de 2016. El Senado daría media sanción la próxima semana, ya que el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, firmado en febrero de 2026, fija el 30 de junio como límite para el pago.
