La Secretaría de Trabajo de la Nación intervino para frenar las medidas de fuerza del gremio liderado por Pablo Moyano, que afectaban la distribución de bebidas en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano.
La Secretaría de Trabajo de la Nación dictó la conciliación obligatoria en el conflicto que mantiene el Sindicato de Camioneros con las empresas Coca-Cola, Quilmes y CCU. La medida, de vigencia inmediata, establece un período de tregua de 15 días hábiles.
El conflicto se originó por reclamos salariales del gremio, que había implementado un “trabajo a reglamento” y asambleas que, según fuentes del sector, ralentizaron la cadena de logística y distribución de bebidas en la región. La resolución de la Secretaría de Trabajo obliga al gremio a normalizar el servicio de distribución y prohíbe a las empresas tomar represalias contra los trabajadores involucrados.
Pablo Moyano, líder del sindicato, sostuvo que existe una disparidad salarial entre los empleados directos de las plantas y aquellos que trabajan para empresas concesionarias o distribuidoras externas. Exigió que el premio por asistencia se extienda a todos los choferes y ayudantes de reparto.
Las empresas, representadas en parte por cámaras sectoriales como CADIBSA, argumentaron que la equiparación salarial impacta en sus estructuras de costos y que el aumento de estos costos operativos podría trasladarse a los precios mayoristas.
La Secretaría de Trabajo convocó a las partes a una nueva instancia de negociación. Advirtió que cualquier incumplimiento de la conciliación obligatoria derivará en sanciones legales.
