La Secretaría de Energía aprobó nuevos esquemas tarifarios que regirán desde el 1 de junio. El gas natural por redes subirá 2,81% a nivel nacional, mientras que la electricidad tendrá un ajuste del 1,50% en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
La Secretaría de Energía aprobó los nuevos esquemas de tarifas de los servicios públicos que regirán a partir del 1 de junio. El impacto en la factura media a nivel país registrará un incremento del 2,81% para el servicio de gas natural por redes. Por su parte, la energía eléctrica presentará un ajuste promedio del 1,50%, medida que afectará exclusivamente a los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En las demás jurisdicciones nacionales, las tarifas se encuentran bajo la órbita de los entes reguladores de cada provincia.
La puesta en marcha de estas actualizaciones tarifarias quedó ratificada este viernes mediante la publicación de más de 50 resoluciones en el Boletín Oficial del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE), el organismo creado bajo el amparo de la Ley Bases que unificó las funciones de los anteriores entes sectoriales. La normativa expone la necesidad de dar continuidad a la corrección de los precios relativos de la economía impulsada por el Ministerio de Economía, en un contexto donde aún se mantiene vigente la emergencia del sector energético nacional extendida hasta julio de este año.
En el caso del gas natural, las resoluciones que ajustan los cuadros tarifarios para las distribuidoras y transportistas de todo el país detallan que los incrementos mensuales combinan diferentes variables regulatorias. El nuevo valor incorpora el traslado de una nueva cuota de la Revisión Quinquenal de Tarifas (RQT) para los segmentos de transporte y distribución, mecanismo estructurado originalmente en 31 aumentos mensuales y consecutivos. A este componente se suma la fórmula de actualización periódica no automática vinculada a la evolución de los índices de costos mayoristas y de consumo.
El Palacio de Hacienda optó por mantener los esquemas de contención para los sectores de menores recursos a través del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Las resoluciones ministeriales ratificaron para el período invernal de junio la prórroga de la bonificación adicional del 25% sobre el consumo base para los usuarios residenciales vulnerables que se encuentren empadronados en este sistema. Dicha reducción se calcula sobre el costo del Precio Anual Uniforme (PAU) del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte, manteniendo además los bloques de consumo máximo subsidiados.
Por el lado de la energía eléctrica, el aumento del 1,50% para el área metropolitana responde a pautas similares de indexación sobre las firmas de transporte y distribución técnica de media y alta tensión. Este ajuste afecta solamente a los usuarios de Edenor y Edesur, que son las únicas jurisdicciones que se mantienen bajo régimen federal. Los considerandos de la medida estipulan que para sostener la remuneración de las transportistas en términos reales se evaluaron los indicadores de inflación de abril aportados por el INDEC. En la fórmula polinómica aplicada pesó un 67% el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), que marcó un 5,16%, y un 33% el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el cual se posicionó en un 2,58%.
La aplicación diferenciada de la suba eléctrica refleja la disparidad entre el área metropolitana y el resto de las provincias, cuyos gobiernos administran de forma autónoma el impacto de los costos de generación mayorista. Esto implica que los entes provinciales y las cooperativas locales definirán si replican de manera lineal este porcentaje o si convalidan márgenes superiores para cubrir sus propios costos de distribución interna.
La Secretaría de Energía estableció la extensión durante junio de la bonificación extraordinaria del 25% sobre el consumo de gas natural y gas propano por redes para los usuarios residenciales de menores ingresos inscriptos y validados en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Según se explicó oficialmente: ‘La bonificación extraordinaria es un instrumento que beneficia a los sectores más vulnerables ante cambios bruscos de precios. Así, la Secretaría de Energía evalúa periódicamente las necesidades de los usuarios y calibra las bonificaciones extraordinarias, en un marco de gradualidad y previsibilidad’.
