Un informe del Fondo Monetario Internacional señala que el tipo de cambio real en Argentina se encuentra por encima de su nivel de equilibrio, lo que afecta la competitividad de la economía.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó un reporte en el que analiza la situación cambiaria de Argentina. Según el documento, el peso argentino presenta una sobrevaluación del 15,8% respecto al tipo de cambio considerado como equilibrado por el organismo. Esta estimación se basa en el modelo que aplica el FMI para determinar la cotización que no impida el crecimiento económico, el cual establece que debe haber un superávit de 0,7% del PBI en la cuenta corriente. Sin embargo, en 2024 se registró un déficit de 1,1% en ese indicador.
El informe detalla que la apreciación cambiaria se agravó durante el primer cuatrimestre del año, dado que el dólar se abarató en términos nominales mientras la inflación acumuló un 12,3%. En ese contexto, el FMI evitó recomendar explícitamente una devaluación, pero sugirió que el tipo de cambio actúe como un colchón para absorber shocks externos. “Aprovechen el buen momento de la exportación petrolera para acelerar la acumulación de reservas”, indicó el staff del organismo.
El reporte proyecta que el déficit de la cuenta corriente se reducirá este año hasta un nivel de 0,8% del PBI, y que el tipo de cambio real convergerá gradualmente hacia un nivel consistente con los fundamentos de mediano plazo. No obstante, el FMI advirtió sobre la necesidad de mantener políticas que garanticen la estabilidad de los flujos de capitales.
Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, rechazó las sugerencias de devaluación. En declaraciones previas, calificó de “patéticos” a los economistas que reclaman un dólar más alto y sostuvo que no puede hablarse de atraso cambiario cuando se registran récords de exportaciones, compras de divisas por parte del Banco Central y caídas en las tasas de interés. Según Caputo, la simultánea baja del dólar y las tasas indica una mayor disposición de los argentinos a mantener pesos.
El debate sobre el cepo cambiario también está presente. El FMI, en coincidencia con economistas como Domingo Cavallo, insiste en la necesidad de levantar las restricciones cambiarias remanentes. Caputo afirmó que su objetivo es llegar a la liberalización total del mercado cambiario, pero que aún no están dadas las condiciones. El ministro enfrenta un exigente calendario de vencimientos de deuda dolarizada: para el trimestre julio-septiembre se acumulan obligaciones con bonistas por u$s4.400 millones, con el FMI por u$s1.613 millones y con otros organismos por u$s1.529 millones.
