El 26 de junio próximo la calificadora MSCI definirá si Argentina puede salir de la categoría ‘standalone’. Un reciente informe de JP Morgan detalla qué activos se beneficiarían en caso de una mejora.
El 26 de junio próximo la calificadora Morgan Stanley Capital Investment (MSCI) definirá si la Argentina puede salir de la categoría «standalone», condición que actualmente la mantiene fuera del radar de grandes fondos globales para comprar activos de riesgo argentinos. Entre los bancos de inversión de Wall Street y consultoras financieras del mercado local existe consenso en que una revisión de la categoría MSCI podría generar un rally de bonos con legislación local e internacional y de acciones argentinas cuyos American Deposit Receipts (ADR) cotizan en el New York Stock Exchange.
El índice MSCI EM tiene una composición de activos donde el 80% es renta variable (acciones) y el 20% es renta fija (bonos). Según un informe de JP Morgan, si MSCI subiera la calificación de Argentina de Standalone a Mercado Frontera o Mercado Emergente, los bonos que más podrían reaccionar al alza son los soberanos Globales en dólares (USD), los soberanos Globales en pesos y los corporativos en dólares que cotizan en Nueva York.
Entre los bonos soberanos destacados se encuentran:
- AL30 con legislación Nueva York en dólares, que vence en 2030. Es el más líquido y ofrece una tasa interna de retorno de entre 18% y 20%. Si MSCI mejora la categoría, esa tasa podría llegar a entre 12% y 14%, lo que implicaría una suba del precio de entre 25 y 35 dólares.
- GD30, similar al AL30 pero con ley Nueva York, es el más demandado por fondos extranjeros.
- AL35/GD35, que vence en 2035, con mayor duración y sensibilidad a la tasa.
- AL29, AL41, en dólares pero con ley Argentina. Estos subieron menos que los de ley Nueva York porque algunos fondos no pueden comprarlos por mandato.
En cuanto a bonos corporativos, los que más volumen mueven son los de YPF 2029 y 2033, considerados cuasi-soberanos, seguidos por Pampa Energía 2029, Telecom 2026 y 2031, y Grupo Financiero Galicia, Macro y BBVA con vencimiento 2028. Estos bonos no entran en el índice MSCI, pero los fondos que compran acciones argentinas suelen demandarlos para balancear sus compras.
Los BOPREAL y la deuda del BCRA están más atados a una liberación total del cepo a empresas. Hoy cotizan con 20-30% de descuento por el riesgo de pago. No subirían significativamente los bonos en pesos CER ajustados por inflación, los bonos duales ajustados por el dólar ni las Lecaps del BCRA.
En el caso de que MSCI anunciara una revisión de la calificación el 26 de junio de 2026, Argentina entraría en revisión para subir de calificación recién en 2027, y esos bonos comenzarían a subir a partir de ese momento. Como antecedente, en 2018 el índice Merval en dólares y los bonos subieron 40% desde septiembre de 2017, cuando MSCI anunció la revisión, hasta el 20 de junio de 2018, cuando finalmente mejoró la calificación.
El contexto actual incluye factores internacionales como la tensión en Medio Oriente, la inflación en Estados Unidos (3,8% interanual) y la tasa de los bonos del Tesoro Americano a 30 años (5,15% anual). A nivel interno, persisten restricciones cambiarias: el presidente del BCRA, Santiago Bausilli, afirmó que «no está entre las prioridades eliminar las restricciones cambiarias para empresas y parte del cepo corporativo podría quedar así».
MSCI es una empresa global de investigación de inversiones que proporciona índices bursátiles, herramientas de análisis de cartera y datos ESG. Argentina permanece en la categoría «standalone» desde junio de 2021, cuando fue degradada por los continuos controles de capitales. Comparte esta categoría con Panamá, Trinidad y Tobago y Zimbabue.
Las categorías del índice MSCI son: Mercado Desarrollado (países grandes con mucha liquidez y sin restricciones), Mercado Emergente (mercados medianos sin restricciones), Mercado Frontera (pequeños, menos líquidos y con más trabas) y Standalone (pequeños y con muchas restricciones).
En su revisión de junio de 2025, MSCI señaló que si bien se levantaron restricciones para repatriar dividendos desde enero de 2025, el principal obstáculo para pasar a País Emergente son los controles de capital que quedan y la necesidad de un mercado cambiario plenamente liberalizado y con suficiente liquidez.
