El Ministerio de Economía publicará los pliegos de licitación para la venta del 90% de las acciones de AySA, en manos del Estado Nacional. El modelo de concesión a 30 años busca atraer inversores privados para expandir la red de agua y saneamiento en CABA y el Conurbano.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la publicación en el Boletín Oficial de los pliegos de licitación de AySA, para avanzar con la venta del 90% de las acciones que actualmente pertenecen al Estado Nacional. Según el funcionario, la incorporación de un operador estratégico permitirá impulsar inversiones, expandir la red y mejorar la calidad del servicio para millones de argentinos.
El proceso de venta busca ceder el 90% del capital estatal a un operador privado, mientras que el 10% restante corresponde al personal a través del Programa de Participación Accionaria (PPA). El área de concesión abarca la Ciudad de Buenos Aires y 26 partidos del Conurbano bonaerense, con más de 14 millones de habitantes.
La empresa presenta una situación financiera saneada: según la Resolución 495/2026, proyecta un superávit financiero de $4.886 millones para el ejercicio 2026. Desde hace dos años, cubre el 100% de sus costos operativos mediante ingresos tarifarios, eliminando la dependencia de subsidios directos del Estado Nacional.
El nuevo contrato de concesión
El contrato establece pilares como el equilibrio económico-financiero para blindar la inversión privada. Las tarifas deberán garantizar la sustentabilidad, y las obras de expansión y mantenimiento se encuadrarán en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La empresa continuará bajo control del Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS), con metas trimestrales de expansión y calidad de efluentes.
La Resolución 543/2026 del Ministerio de Economía ya aprobó los pliegos y el nuevo contrato, iniciando la cuenta regresiva para que la mayor prestadora de agua potable del país regrese a manos privadas tras dos décadas de gestión estatal.
Arquitectura regulatoria y razones de la privatización
La hoja de ruta busca aliviar el balance fiscal e integrar la operación en un paquete de privatizaciones que, según el Palacio de Hacienda, generaría ingresos por unos u$s2.000 millones antes de fin de año. Se contempla la transferencia del control a un operador estratégico con experiencia internacional, con posibilidad de colocar una porción minoritaria en el mercado de capitales.
Entre las razones esgrimidas para la privatización se mencionan: baja cobertura (un tercio del área concesionada sin agua ni cloaca), incumplimiento de planes de inversión, decisiones políticas en la asignación de obras, duplicación de empleados y transferencias estatales por u$s13.400 millones. El nuevo modelo incluye avisos previos al corte y tarifa social para quienes no puedan pagar.
Reacción del mercado y posibles candidatos
El mercado analiza la capacidad de pago de los usuarios y el rol del ERAS. En el plano local, se mencionan como candidatos a Pampa Energía (Marcelo Mindlin), el grupo de Daniel Vila y José Luis Manzano (Edenor), Techint, Sacde, Corporación América (Eduardo Eurnekian) y Grupo Neuss. Se advierte que cualquier ganador deberá negociar con el sindicato liderado por José Luis Lingeri y contar con financiamiento en dólares.
Para el mercado financiero, el éxito de la licitación será un termómetro del apetito de inversores extranjeros por activos de infraestructura de largo plazo en Argentina.
