El indicador elaborado por JPMorgan Chase cerró en 498 unidades, su nivel más bajo en cuatro meses, tras la mejora de la calificación crediticia por parte de Fitch Ratings.
El riesgo país de Argentina quebró este lunes la barrera de los 500 puntos básicos por primera vez desde enero. El indicador elaborado por JPMorgan Chase cerró en 498 unidades, su nivel más bajo en cuatro meses. La caída se produjo en una jornada de fuerte recuperación para los bonos soberanos.
El optimismo del mercado financiero llegó después de que la calificadora Fitch Ratings mejorara la nota crediticia del país. La calificación pasó de «CCC+» a «B-«, con perspectiva estable, una señal interpretada por los inversores como mayor previsibilidad financiera y una mejora relativa en la capacidad de pago.
El movimiento alcista de los bonos argentinos se destacó incluso en un contexto regional adverso. Mientras los títulos públicos de Brasil, Chile, Colombia, México y Perú operaban en rojo, los papeles argentinos avanzaban hasta 0,9%. Los bonos en dólares lideraron las subas de la jornada: el Global 2038, el Global 2046 y el Bonar 2041 registraron incrementos de hasta 0,9%.
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) señalaron que «la mejora en la calificación crediticia marcó el tono de los activos locales durante la semana». La deuda soberana hard dollar avanzó entre 1,2% y 3% en los últimos días.
El buen clima financiero también se trasladó a la Bolsa porteña y a las acciones argentinas que cotizan en Wall Street. El índice S&P Merval avanzó alrededor de 1,1%, impulsado principalmente por compañías energéticas como YPF, Pampa Energía y Edenor. En Nueva York, los ADRs argentinos también operaron con mayoría de alzas.
En el frente cambiario, el dólar mayorista se mantuvo en torno a los $1.400, mientras que el tipo de cambio minorista permaneció estable cerca de los $1.420 en bancos y entidades financieras. Los analistas siguen con atención la evolución del mercado cambiario y el ritmo de acumulación de reservas por parte del Banco Central.
El economista Gustavo Ber señaló que las próximas jornadas estarán atravesadas por la expectativa sobre el nuevo dato de inflación y su impacto en las tasas reales y el esquema financiero actual. La atención de los operadores financieros estará puesta esta semana en dos eventos clave: la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril y la primera licitación de deuda del Tesoro de mayo.
Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), la inflación mensual se ubicaría en torno al 2,6%, consolidando el proceso de desaceleración iniciado meses atrás. En paralelo, el Tesoro buscará renovar vencimientos y captar financiamiento en pesos.
Pese a la mejora financiera, algunos indicadores de actividad continúan reflejando fragilidad. Durante abril de 2026, la recaudación tributaria alcanzó los $17,4 billones, con un crecimiento nominal interanual de 27,2%. Sin embargo, en términos reales, los ingresos registraron una caída cercana al 4% interanual, encadenando el noveno mes consecutivo de descenso.
