El canciller Pablo Quirno respondió a Reino Unido tras conocerse que EE.UU. evalúa retirar su respaldo diplomático a los británicos en la disputa por las Islas Malvinas.
Luego de que trascendiera que Estados Unidos evalúa retirar su respaldo diplomático a Reino Unido en la disputa por las Islas Malvinas, el gobierno británico apeló al «derecho de los isleños a la autodeterminación» para justificar su postura. Esto provocó una contundente respuesta del canciller argentino Pablo Quirno, quien aprovechó el momento para rechazar públicamente la postura británica sobre el territorio en disputa.
La noticia llega en medio de una creciente tensión entre Donald Trump y el primer ministro británico Keir Starmer. El presidente estadounidense insultó repetidas veces al líder laborista por su posición en el conflicto con Irán. Reuters accedió a un email interno del Departamento de Defensa de Estados Unidos. El documento evalúa opciones para sancionar a aliados de la OTAN que no apoyaron suficientemente a Washington durante la guerra contra Irán. Una de las medidas contempladas es reconsiderar el respaldo diplomático estadounidense a las «posesiones imperiales» europeas de larga data. Las Islas Malvinas aparecen mencionadas específicamente en ese listado.
La Casa Blanca buscaría usar el tema de Malvinas como herramienta de presión contra Reino Unido por su tibio apoyo en Medio Oriente, según surge del correo filtrado. La relación entre Trump y Starmer viene deteriorándose desde hace semanas. El mandatario estadounidense llegó a calificar al primer ministro de cobarde por su actitud durante el conflicto bélico.
El canciller argentino Pablo Quirno publicó un mensaje en su cuenta de X apenas se conoció la noticia. «Rechazamos la invocación británica del principio de libre determinación de los pueblos», escribió. Quirno calificó la presencia británica en las islas como una «situación colonial». Recordó que la ocupación comenzó en 1833 cuando Reino Unido desalojó por la fuerza a las autoridades argentinas. El mensaje concluyó con una frase contundente: «Por historia, por derecho y por convicción: las Malvinas son argentinas».
El canciller argentino busca capitalizar el momento de debilidad diplomática británica para reforzar el reclamo histórico de soberanía sobre el archipiélago del Atlántico Sur. La declaración de Quirno apunta directamente contra el argumento que Reino Unido viene usando desde hace décadas. Los británicos sostienen que los isleños tienen derecho a decidir su futuro político.
El mensaje completo de Pablo Quirno en X: Ante las recientes declaraciones públicas de altos funcionarios del Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte respecto de la soberanía sobre las Islas Malvinas, la Argentina reafirma sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. La ocupación de 1833 fue un acto de fuerza contrario al derecho internacional de la época que vulneró nuestra integridad territorial y dio inicio a una situación colonial que persiste. La Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció mediante la Resolución 2065 (XX) la existencia de una disputa de soberanía e instó a la Argentina y al Reino Unido a resolverla por la vía de las negociaciones bilaterales. Este llamado ha sido reiterado por numerosos pronunciamientos bilaterales y multilaterales, entre los que se destacan el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C24), la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y sus Estados Asociados, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), los países miembros del Consenso de Brasilia y del Grupo de los 77 y China. Rechazamos la invocación británica del principio de libre determinación de los pueblos. Los actuales habitantes de las Islas Malvinas no han sido nunca reconocidos como un «pueblo» por las Naciones Unidas. No resulta aceptable que los habitantes de las islas se conviertan en árbitros de una disputa territorial en la que su propio país, como población implantada, es parte. Por ello tampoco tiene validez el pretendido «referéndum» de 2013. Denunciamos además las actividades ilegales de exploración y explotación de recursos naturales -tanto renovables como no renovables-, en particular la pretendida «Decisión Final de Inversión» anunciada por las ilegítimas licenciatarias Rockhopper Exploration Plc y Navitas Petroleum Lp, para el desarrollo del yacimiento «Sea Lion», que buscan desconocer los derechos soberanos argentinos y violan resoluciones de las Naciones Unidas. Por todos los elementos señalados, la República Argentina manifiesta, una vez más, su disposición a reanudar las negociaciones bilaterales con el Reino Unido que permitan encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía y dar fin a la situación colonial especial y particular en las que están inmersas y agradece a toda la comunidad internacional el apoyo recibido a los derechos soberanos argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Por historia, por derecho y por convicción: las Malvinas son argentinas.
