Un documento interno del Pentágono filtrado por Reuters sugiere que Estados Unidos podría reconsiderar su apoyo diplomático tradicional a posiciones europeas sobre territorios en disputa, con una mención indirecta a las Islas Malvinas.
Un correo interno que circula en los altos niveles del Pentágono encendió alertas en Washington al detallar distintos cursos de acción que Estados Unidos evalúa frente a la negativa de varios aliados europeos de acompañar operaciones militares vinculadas al conflicto con Irán. Según información difundida por Reuters, entre esas alternativas aparece incluso la revisión del respaldo diplomático tradicional estadounidense en temas sensibles.
Uno de los puntos más llamativos del documento es la posible reconsideración del apoyo a ciertas posiciones europeas sobre territorios en disputa, con una mención indirecta a las Islas Malvinas, bajo administración británica pero reclamadas por Argentina. El texto filtrado sugiere que la administración estadounidense podría revisar su postura respecto de lo que denomina «posesiones imperiales», categoría dentro de la cual se incluirían las Islas Malvinas.
Actualmente, el Departamento de Estado reconoce la administración del Reino Unido sobre el archipiélago, aunque también admite la reivindicación argentina. La trascendencia de esta información fue reflejada por distintos medios del Reino Unido, entre ellos The Sun, The Telegraph, Daily Mail, The Independent y The Guardian.
En paralelo al conflicto en Medio Oriente, Donald Trump intensificó sus críticas hacia aliados europeos por su falta de participación en el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz. De acuerdo con el material citado por Reuters, la Casa Blanca expresó malestar por la negativa de varios socios a facilitar permisos de uso de espacio aéreo y bases militares para operaciones estadounidenses. El correo también plantea escenarios extremos, como la eventual suspensión de España dentro de la OTAN, motivada por la decisión del gobierno de Pedro Sánchez de restringir el uso de instalaciones militares españolas para acciones contra Irán.
En este contexto, la relación entre Javier Milei y Donald Trump aparece como un eje de cercanía política. Durante una reciente visita oficial, el subsecretario de Estado para Seguridad Internacional y Control de Armamento, Thomas G. DiNanno, destacó públicamente el alineamiento argentino en materia de seguridad. En sus declaraciones, afirmó el «compromiso de Argentina para enfrentar el terrorismo respaldado por Irán». Como parte del fortalecimiento del vínculo bilateral, se anunció la ampliación de la asistencia estadounidense en áreas como equipamiento militar, ciberdefensa y formación de fuerzas. En ese marco se prepara el ejercicio combinado Daga Atlántica, que comenzará en mayo, durará 42 días y tendrá despliegues en Puerto Belgrano, Moreno y Córdoba.
Durante su paso por Argentina, DiNanno también advirtió sobre la presencia china en infraestructuras críticas del país. En una conferencia señaló: «No buscamos una relación confrontativa, pero no aceptaremos una posición de debilidad. Así que competiremos económica y militarmente. Sí, algunas de esas áreas de infraestructura nos preocupan». El funcionario remarcó además preocupaciones estadounidenses sobre instalaciones espaciales chinas en Sudamérica, incluidas operaciones en Argentina, Venezuela, Bolivia, Chile y Brasil, según un informe del Congreso de EE.UU. difundido a comienzos de año.
Sobre el equilibrio con China, sostuvo: «Yo entiendo que tanto Estados Unidos como Argentina tienen una relación comercial muy compleja con los chinos. Tenemos que equilibrar nuestros intereses comerciales con nuestros intereses de seguridad nacional. Es un verdadero reto para nosotros, pero el Presidente (por Trump) va a viajar allí dentro de un par de semanas, y somos optimistas en cuanto a que podremos equilibrar ambos aspectos».
En relación con la cooperación en seguridad, el funcionario subrayó: «Tanto el Presidente Trump como el Presidente Milei tienen el compromiso de enfrentar los retos de seguridad en la región. Sobre esos retos específicos, y hemos sido muy claros, hemos utilizado las facultades que tenemos en el Departamento de Estado para designar a los narcoterroristas como terroristas. Eso desbloquea una enorme cantidad de recursos y herramientas que, hasta que emprendimos esa iniciativa, no estaban disponibles para los Estados Unidos». Y añadió: «Tendremos un aumento significativo de recursos en el futuro para desmantelar agresivamente el crimen organizado transnacional. Lo haremos en estrecha alineación no solo con Argentina, sino con nuestros otros socios regionales». La estrategia incluye mayor presencia del FBI y la DEA en la región, además de cooperación técnica, entrenamiento y provisión de equipamiento a fuerzas locales.
