El proyecto para modificar el sistema electoral, que incluye la eliminación de las primarias, enfrenta obstáculos para conseguir los votos necesarios en el Congreso. Ante esto, se analiza la posibilidad de suspenderlas nuevamente para las próximas elecciones.
El Gobierno nacional avanza con su proyecto de reforma electoral, cuyo punto más destacado es la eliminación definitiva de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Sin embargo, según fuentes legislativas, al oficialismo le está costando reunir la mayoría necesaria en el Congreso para su aprobación, lo que lo lleva a evaluar como alternativa la suspensión de las PASO para el año 2027, tal como se hizo en las elecciones legislativas de 2025.
El proyecto aún no ha ingresado formalmente al Congreso, pero en la bancada oficialista de la Cámara de Diputados reconocen la dificultad para conseguir los 129 votos requeridos para las leyes electorales. El apoyo de gobernadores y de sectores de la oposición, como el PRO y la UCR, sería clave, y hasta el momento no se habría manifestado una voluntad clara de respaldar la eliminación.
La denominada «mesa política», integrada por altos funcionarios del Gobierno y del bloque oficialista, analizará este viernes los próximos pasos de la agenda parlamentaria, donde la reforma electoral ocupa un lugar prioritario. Cualquier cambio en esta materia debe realizarse fuera del año electoral.
«Si no se pueden eliminar, trataremos de suspender las del año que viene», señaló una fuente calificada del oficialismo. Desde el bloque libertario se argumenta que la medida busca «ahorrarle a la gente el enorme costo que tienen las PASO y la molestia de tener que ir a votar tantas veces».
El proyecto de reforma también contempla otros aspectos, como un cambio en el mecanismo de financiamiento de los partidos políticos, que generan mayor optimismo en las filas oficialistas respecto de su eventual aprobación. Esto incluiría la eliminación del financiamiento estatal para campañas y la flexibilización de los topes a los aportes privados.
Asimismo, se propone la eliminación de partidos minoritarios que no alcancen un determinado piso de votos y el endurecimiento de los requisitos para crear y mantener un partido político, exigiendo una mayor cantidad de afiliados y presencia territorial.
Las dificultades para conseguir la mayoría necesaria tanto en Diputados como en el Senado ponen en duda la concreción integral del proyecto de reforma electoral presentado por el Ejecutivo.
