La tregua en el Estrecho de Ormuz provocó una fuerte caída en el precio del crudo. Desde el sector energético analizan el impacto en los proyectos de la cuenca neuquina y aseguran que la estructura de costos mantiene la rentabilidad.
La tregua anunciada en el Estrecho de Ormuz impactó en los mercados globales, generando un descenso cercano al 15% en el precio del petróleo Brent, que pasó de superar los u$s 110 a ubicarse en torno a los u$s 95. Este movimiento obliga a los operadores de Vaca Muerta a recalibrar sus proyecciones de ingresos inmediatos, tras un período de márgenes excepcionales.
Según explicaron voceros del sector, el escenario actual, aunque distante de los picos recientes, sigue siendo favorable para la salud financiera de la cuenca. Destacaron que la curva de aprendizaje y la optimización de procesos han llevado el punto de equilibrio (break-even) en áreas clave por debajo de los u$s 45 por barril, mientras que en el resto de los bloques no convencionales oscila entre u$s 45 y u$s 55.
«Vaca Muerta ya superó su etapa de prueba y hoy demuestra una madurez operativa capaz de resistir las fluctuaciones externas», afirmó un representante de la industria. Agregó que, incluso con proyecciones de precios más bajos, no se contempla el freno de los proyectos actuales, aunque un crudo más barato podría ralentizar nuevas inversiones.
El reporte de la sociedad de bolsa RICSA señaló que la corrección abrupta marca el paso de un escenario de crisis de oferta global a uno de readecuación de valores. En contraste con la volatilidad del crudo, se destaca la estabilidad del precio del gas natural en Estados Unidos (Henry Hub), lo que ofrece un respiro para los costos de importación de GNL y quita presión sobre las reservas del Banco Central.
En los mercados financieros locales, el índice S&P Merval operó a la baja antes del anuncio de la tregua, reflejando la cautela de los inversores. No obstante, las subas en los mercados asiáticos y europeos tras el cese de hostilidades proyectan un entorno más favorable para las acciones de las operadoras con activos en la cuenca neuquina.
Para las empresas del sector, el foco vuelve a centrarse en la eficiencia interna y el cumplimiento de las metas de producción. La perspectiva general es que la estabilidad del mercado a largo plazo resulta más beneficiosa que los picos de precios derivados de conflictos bélicos, consolidando el rol de Vaca Muerta como principal motor de exportaciones de la Argentina.
