El proyecto, a cargo del ministro Federico Sturzenegger, busca modificar la Ley de Mercado de Capitales, la Ley de Fondos Comunes de Inversión y el régimen de Obligaciones Negociables, entre otras normas. Incluye la emisión de bonos corporativos denominados en UVA y cambios en garantías y autorizaciones.
El Poder Ejecutivo enviará al Congreso en los próximos días un proyecto de reforma del mercado de capitales, según anunció el ministro Federico Sturzenegger. La iniciativa contiene 11 modificaciones a las regulaciones actuales y busca modificar la Ley de Mercado de Capitales, la Ley de Fondos Comunes de Inversión y el régimen de Obligaciones Negociables (bonos corporativos), además de cambios en fideicomisos, warrants, pagarés, tarjetas de crédito y otras normas vinculadas al financiamiento privado.
El objetivo declarado por el Gobierno es aumentar el tamaño del mercado de capitales local, según un informe de Max Capital. El proyecto deberá obtener la aprobación de los legisladores antes de su implementación.
Los 11 cambios propuestos
- Obligaciones Negociables (ON) denominadas en UVA: se habilitará la emisión para ampliar las alternativas de financiamiento.
- Warrants: se profundizará la desregulación, los seguros dejarán de ser obligatorios y se ampliará el universo de bienes que pueden utilizarse como garantía.
- Registro Federal de Garantías: se creará un sistema centralizado, administrado por el BCRA, para consultar los bienes afectados a prendas y otras garantías.
- Prendas: se permitirá constituir segundas o terceras prendas sin autorización del primer acreedor y se ampliará el universo de bienes alcanzados, incluyendo cosechas futuras.
- Ejecución de garantías: se eliminará el monopolio que actualmente tienen los bancos sobre determinados mecanismos de ejecución.
- Pagarés y letras de cambio: se ampliarán las posibilidades de utilización de estos instrumentos, incluso vinculándolos a bienes físicos o producción.
- Factura de Crédito Electrónica MiPyme: se buscará eliminar intermediarios para facilitar su utilización y el acceso de las pymes al financiamiento.
- Crowdfunding: se eliminará el régimen específico vigente, que, según Sturzenegger, perdió funcionalidad.
- Tarjetas de crédito: se permitirá que los comercios puedan financiar créditos originados en operaciones con tarjetas sin que esta actividad quede exclusivamente canalizada a través de bancos.
- Planes de ahorro y capitalización: se eliminará el régimen regulatorio específico y los contratos pasarán a regirse por el Código Civil y Comercial y las normas de Defensa del Consumidor, reduciendo la intervención de la IGJ. Es un esquema particularmente utilizado por las automotrices.
- Autorizaciones automáticas: se incorporarán a la Ley de Mercado de Capitales reformas que la CNV ya implementó, como la posibilidad de realizar determinadas emisiones sin aprobación previa, con fiscalización posterior.
Declaraciones de analistas
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, afirmó que la reforma «la vemos con muy buenos ojos. Hoy el mercado de capitales argentino representa apenas entre 7% y 8% del PBI, así que el margen de crecimiento es enorme. Para el inversor, la emisión de otras Obligaciones Negociables implicará un menú más amplio para diversificar carteras. El gran desafío será atraer parte de los ahorros que hoy están fuera del sistema. Si la implementación acompaña, el mercado de capitales tiene una oportunidad concreta de dejar de ser un nicho y convertirse en una fuente real de financiamiento para la economía».
Consultado sobre el impacto en el mercado de acciones, Lazzati sostuvo que los cambios pueden tener un efecto significativo a mediano y largo plazo: «un mercado más profundo baja el costo de financiamiento de las empresas y suma liquidez, dos factores que impactan directamente en la valuación de las acciones de empresas argentinas». Estimó que los beneficiarios más directos serán Byma y los agentes de mercado. «En el caso de los bancos, parte del crédito corporativo podría migrar al mercado, pero las entidades con un brazo de mercado de capitales fuerte, como Galicia, Macro o Supervielle, pueden capturar ese negocio como organizadores y colocadores», destacó. Añadió que los efectos no son inmediatos y dependerán de la reglamentación y de la estabilidad macroeconómica.
El analista Gustavo Ber coincidió en que las iniciativas que busquen desregular y simplificar son positivas para el desarrollo a mediano y largo plazo, pero resaltó que a corto plazo los cambios no se harán notar demasiado, ya que el mercado seguiría atado a la coyuntura política y la evolución de la economía.
El asesor financiero Gastón Lentini agregó: «Me parece que los cambios que están proponiendo con esta reforma buscan profundizar y dinamizar el mercado de crédito. En Argentina, realmente, es muy pequeño. La contracara de esto es que, cuando lo hacemos sin tomar los recaudos del caso, podemos tener después un problema de impago, como pasó con las familias a mediados de este año. Aunque, siendo medidas orientadas principalmente a empresas o que involucren empresas, ese riesgo podría verse morigerado».
Contexto del mercado de capitales argentino
Un trabajo de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) sostiene que los mercados de capitales tienen un rol central en el financiamiento del crecimiento económico. Según el informe, entre los canales de contribución se encuentran: mejorar la asignación de recursos, aglutinar recursos de ahorristas atomizados, facilitar el manejo de riesgos y promover la disciplina de mercado.
El documento señala que en Argentina el mercado de capitales se caracteriza por la falta de profundidad y una excesiva fragmentación. Actualmente el país cuenta con cuatro mercados operativos, aunque se espera que se reduzcan a tres a partir de la fusión entre el MAE y ROFEX. El número de empresas listadas y su capitalización es considerablemente más bajo en comparación con otros países de la región, como Brasil o Chile.
FIEL destaca que uno de los mayores desafíos es la naturaleza de corto plazo de los instrumentos financieros, lo que limita la capacidad de las empresas para financiar proyectos de crecimiento. El informe concluye que el futuro del mercado de capitales argentino depende de la implementación de reformas que aborden sus deficiencias estructurales, como la integración y consolidación de los mercados existentes, la creación de un marco regulatorio más flexible y la adopción de nuevas tecnologías.
