En una entrevista de 1999, el escritor chileno describió la lectura como una actividad placentera y elegante, mientras que definió la escritura como un trabajo incómodo y difícil.
El escritor chileno Roberto Bolaño sostuvo que leer y escribir son experiencias distintas. En una entrevista realizada en 1999 en el programa La belleza de pensar, conducido por Cristian Warnken, afirmó: «Lo normal es leer y lo placentero es leer; incluso lo elegante es leer. Escribir es un ejercicio de masoquismo».
La declaración se produjo poco después de la publicación de Los detectives salvajes, novela de 1998 que recibió el Premio Herralde y el Premio Rómulo Gallegos.
Bolaño explicó que el lector recibe la obra terminada, mientras que el escritor debe atravesar el proceso de creación, con dudas y correcciones. Señaló que la literatura incluye tanto el resultado final como el trabajo previo del autor.
La obra de Bolaño incluye personajes vinculados a la literatura, como en Los detectives salvajes, donde Arturo Belano y Ulises Lima buscan a la poeta Cesárea Tinajero, o en 2666, publicada de manera póstuma, donde críticos literarios buscan al escritor Benno von Archimboldi.
Nacido en Santiago de Chile en 1953, Bolaño vivió en México, donde participó en el movimiento infrarrealista, y luego se instaló en España. Murió en Barcelona en 2003, a los 50 años. Al año siguiente apareció 2666. Entre sus otros libros se encuentran Estrella distante, Nocturno de Chile y Llamadas telefónicas.
La entrevista de 1999 quedó registrada en el volumen Bolaño por sí mismo: Entrevistas escogidas.
