La familia Zaffratelli plantó cuatro hectáreas de viñedos en Carlos Keen, partido de Luján, y prevé su primera cosecha en 2027. El proyecto incluye un restaurante y visitas con degustación.
La bodega Zaffratelli, ubicada en Carlos Keen, partido de Luján, producirá su propio vino a partir de 2027, según informó la empresa. El proyecto comenzó en 2023, cuando la familia Zaffratelli decidió destinar parte de un campo que alquilaba para la producción de soja a la plantación de viñedos.
Las primeras vides se plantaron en diciembre de 2023 en media hectárea con las variedades Malbec, Tannat y Marselan. Luego, la superficie se amplió a cuatro hectáreas y se incorporaron Pinot y Chardonnay. El predio tiene ocho hectáreas, de las cuales seis estarán destinadas al viñedo. La plantación se completará entre 2027 y 2028 con las dos hectáreas restantes.
El asesoramiento técnico está a cargo de Gabriela Celeste, ingeniera agrónoma y enóloga que trabajó durante más de dos décadas junto al francés Michel Rolland y actualmente está al frente de ENO. En el análisis del suelo y las condiciones climáticas también participó personal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
«Primero identificamos qué buscábamos nosotros en un vino, calidad sobre cantidad y poder tener una línea de espumantes», explicaron desde Zaffratelli.
La primera vendimia será en 2027 y permitirá elaborar alrededor de 5.000 botellas. Cuando las seis hectáreas estén en producción, la estimación es alcanzar las 25.000 unidades anuales. La mayor parte de las botellas que se produzcan con uvas propias se venderá en el predio.
«Me gustaría llegar a los restaurantes locales de Carlos Keen o Luján, como un símbolo del municipio. Pero es algo que va a depender año a año de la producción y el consumo», explicaron desde la empresa.
Mientras tanto, en el restaurante de Zaffratelli se trabajan con etiquetas de Vignes des Andes y espumantes de A16, dos proyectos en los que Celeste participa de la elaboración. Los precios van de $30.000 a $48.000 en el caso de los vinos y de $34.000 a $39.000 para los espumantes. La empresa también está próxima a lanzar su primera etiqueta propia, un blend reserva elaborado en Vignes des Andes.
Zaffratelli cuenta con un restaurante y ofrece visitas con degustación. Actualmente recibe un promedio de 120 personas por fin de semana. La visita y degustación cuesta $25.000 por persona y el ticket promedio del restaurante ronda los $60.000. Desde la empresa estiman un gasto promedio de alrededor de $85.000 por persona. El predio está ubicado cerca del centro histórico de Carlos Keen y de la Basílica de Luján. Actualmente, 20 personas trabajan en Zaffratelli.
La familia también evalúa incorporar alojamiento. «Al principio no era un rubro que estuviéramos interesados en sumar. Pero viendo el potencial y el interés de la gente es algo que venimos charlando seguido. Así que sí, lo estamos evaluando y con mucho interés», explicaron desde Zaffratelli.
En la provincia de Buenos Aires funcionan otros emprendimientos vitivinícolas. En Campana, Bodega Gamboa tiene 63 hectáreas, de las cuales 10 están implantadas con viñedos, y produce alrededor de 20.000 litros anuales. Fundada por Eduardo Tuite, tuvo su primera cosecha en 2021 y actualmente produce Pinot Noir, Malbec y Cabernet Franc, además de Marselan, Chardonnay, Riesling y Petit Verdot. Este año puso en marcha su segunda bodega en General Madariaga, en un campo de 36 hectáreas que compró en 2022.
A pocos kilómetros de Gamboa, Alejandro Vigil abrió a fines de 2024 la primera parte de Estancia Vigil, un proyecto que había comenzado a desarrollar cuatro años antes. El predio cuenta con viñedos y contempla una bodega, un restaurante y espacios para eventos.
A unos 260 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, en Junín, Mariano Tessone y Juan Pablo Richelmini crearon Finca Las Antípodas, donde plantaron sus primeras vides en 2013. Los socios empezaron con 1.100 plantas de Malbec, Petit Verdot y Cabernet Franc sobre una hectárea de una chacra familiar. La primera producción que llegó al mercado fue de entre 400 y 500 botellas. Con las siguientes cosechas, el volumen creció hasta alcanzar las cerca de 2.000 unidades que elaboran por año en la actualidad. Los vinos se venden entre $25.000 y $30.000 y la mayor parte se comercializa directamente en la finca y durante los eventos que organizan a lo largo del año.
