El proyecto de presupuesto 2027 enviado al Congreso prevé un superávit de cuenta corriente de u$s15.560 millones, con exportaciones por u$s133.984 millones e importaciones por u$s118.424 millones. El ministro de Economía, Luis Caputo, sostiene que el resultado se alcanzará con un aumento de las exportaciones de minería y energía.
El proyecto de presupuesto 2027 remitido por el Poder Ejecutivo al Congreso incluye entre sus supuestos macroeconómicos un superávit de cuenta corriente de u$s15.560 millones. El cálculo surge de exportaciones de bienes y servicios por u$s133.984 millones e importaciones por u$s118.424 millones.
La cuenta corriente mide la diferencia entre los dólares que ingresan y los que salen de la economía. A diferencia de la balanza comercial, que solo considera el intercambio de bienes, la cuenta corriente incorpora los servicios, como turismo, servicios profesionales en el exterior y compras online de productos o contenidos digitales.
El déficit crónico de la cuenta de servicios, que en el último año promedió cerca de u$s800 millones mensuales, requiere un superávit holgado en la balanza comercial de bienes para ser compensado. Si se espera un ingreso neto de más de u$s15.000 millones y se proyecta una salida de u$s9.600 millones por turismo y servicios, el saldo comercial debería superar los u$s25.000 millones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó en distintos eventos con empresarios que el superávit comercial es alcanzable. Sostuvo que los sectores de minería y energía registrarán en 2027 un incremento del 25% respecto de este año. Según sus previsiones, el petróleo y el gas aportarán u$s16.000 millones, y la minería, u$s8.000 millones.
En el presupuesto 2026, el Gobierno había previsto un déficit de cuenta corriente de u$s5.751 millones. Ese cálculo implicaba un saldo comercial de unos u$s5.000 millones para compensar parcialmente el déficit de servicios y turismo. La proyección actual cambió a partir de una suba de más del 25% en el precio del petróleo, atribuida al ataque de Donald Trump a Irán y al cierre del estrecho de Ormuz, y a un aumento de la producción en Vaca Muerta, que promedia 900.000 barriles diarios.
En el sector agropecuario, la tonelada de soja se cotiza en torno a u$s484 según la Bolsa de Comercio de Rosario, unos u$s100 por encima del promedio del año pasado.
Una cuenta corriente positiva o equilibrada implica, según el equipo económico, una menor dependencia de financiamiento externo para afrontar los vencimientos de deuda. En un año electoral, los economistas prevén una mayor demanda de dólares por parte de los ahorristas. Actualmente, la compra de divisas por pequeños ahorristas se ubica en torno a los u$s3.000 millones mensuales.
En 2025, el porcentaje de la base monetaria que se volcó al dólar superó el 40%, y el Banco Central tenía reservas netas negativas, por lo que el Gobierno recurrió al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent. Para 2027, el Gobierno espera que la demanda de divisas tenga como contrapartida depósitos en dólares en el sistema bancario por encima de u$s40.000 millones, compras de reservas del Banco Central y un flujo de divisas por exportaciones.
El rubro de ingreso primario de la cuenta corriente, que incluye pagos de intereses, transferencias de utilidades y otras transferencias al exterior, registra un déficit crónico. Según las estimaciones, podría superar los u$s15.000 millones el año próximo, después de que el Banco Central habilitara movimientos de capitales como la remesa de dividendos a casas matrices.
El ministro Caputo recordó en la cumbre de ministros del G20 que el país sigue contando con la línea swap con Bessent. Analistas del mercado financiero señalan que la situación de las finanzas estadounidenses no es la misma que cuando se anunció el plan de salvataje del peso.
